TIRADOR DE BELGRANO: SU DEFENSA DIRÁ QUE SUFRE ALTERACIONES
La estrategia de los defensores del joven acusado de los cinco ataques en el barrio de Belgrano apuntará a convencer a la Justicia de que su cliente es inimputable y por lo tanto no se lo puede condenar. Para eso los abogados intentan recoger todos los antecedentes médicos de Martín Ríos.
“Durante la adolescencia fue internado varias veces en hospitales privados para tratamientos psiquiátricos. Para planificar los pasos a seguir es imprescindible, tener en la mano todos los estudios que le hicieron”, explicó un allegado a la defensa.
Los abogados sostendrán ante la jueza Fontbona de Pombo que el sospechoso padece un tipo de esquizofrenia que le produce “delirios y alucinaciones y que devienen en comportamientos autistas”.
“Sus conductas varían. Generalmente tiene una lucidez extraordinaria. La mayor parte del tiempo no desvaría. Habla con una coherencia absoluta y de repente se va”, explicó la fuente.
Antes de resolver si Ríos es imputable, los peritos de parte y los forenses deberán entrevistarse nuevamente con él. Gran parte de la discusión estará centrada en cuál era la situación mental del acusado durante los ataques.
Pero esta preocupación la jueza Fontbona de Pombo la tendrá más adelante. Primero quiere ver los resultados de las nuevas pericias hechas a las balas encontradas en la casa de Martín Ríos para resolver si le dicta la prisión preventiva.
Atenta a eso la defensa pedirá que en Gendarmería o Prefectura se haga una contraprueba a esas pericias en la que quieren estar presentes.
También adelantaron que pedirán la nulidad del procedimiento que terminó con la detención del joven, en Munro, el viernes 14 de julio. Se apoyarán en que la persona que lo atrapó es agente privado y no está autorizado a hacerlo. Además informaron, tal como adelantó Clarín, que el acusado se negará a declarar cada vez que la Justicia lo llame a prestar declaración.
En el año 2000, la primera vez que a Martín Ríos le dieron la tenencia de su revólver calibre 380, hubo un error en el control. Según fuentes judiciales, el médico clínico que le hizo el estudio de aptitud escribió en su informe que el joven había aprobado los exámenes de laboratorio y los físicos, pero recomendó “una evaluación psicológica en profundidad”. A pesar de la advertencia, cuando el trámite se presentó en el Registro Nacional de Armas (ReNAr), al sospechoso de ser el tirador de Belgrano le otorgaron el carné.
Cinco años después, para renovarlo, Ríos tuvo que volver a pedirle a un médico que le repitiera el examen. Pero esta vez no quiso volver con el anterior y le pidió a otro que se lo hiciera. Así llegó hasta un traumatólogo que organiza torneos de tiro, que le firmó el apto sin hacerle ningún requerimiento extra. Durante la tarde de ayer Clarín intentó varias veces hablar con él pero no lo consiguió.
La única observación que aparece en el legajo del ReNAr incorporado a la causa judicial es un apercibimiento contra Ríos a pedido del juez porteño Gustavo Literas. Fue luego de que al joven lo sobreseyera por un caso de tenencia de drogas y armas en enero de 2001.
La posibilidad de que Ríos sea declarado inimputable también plantea un problema en el propio ReNAr ya que el organismo deberá explicar cómo fue que a una persona con alteraciones mentales se le otorgó la tenencia de una pistola calibre 380.
A Martín Ríos lo acusan de participar en cinco ataques, entre ellos el de Cabildo y José Hernández, el jueves 6 de julio, donde murió Alfredo Marcenac, de 18 años, y terminaron heridas otras 6 personas. Además se lo vincula con otro contra una confitería de Crámer y Juramento, el 2 de marzo. Allí una joven de 17 años fue herida. Los otros tres fueron en junio contra dos colectivos y un tren que estaba a metros de la estación Belgrano R del ex ferrocarril Mitre.
Este contenido no está abierto a comentarios

