TIRADOR DE BELGRANO: TRES TESTIGOS RECONOCIERON UNA BICICLETA AMARILLA
Nuevas pruebas comprometen a Martín Ríos (27) en los cinco ataques a tiros ocurridos en Belgrano. Tres testigos que declararon ayer aseguraron no sólo que lo podrían identificar en una rueda de presos, sino que también reconocieron una bicicleta amarilla del acusado como la que usó el tirador para escapar tras balear la vidriera de una confitería.
Los testimonios corresponden a una chica y dos hombres que estaban presentes el 2 de marzo pasado en Crámer y Juramento, cuando el tirador disparó más de diez veces contra una confitería e hirió a una joven. De allí, el atacante huyó en una bicicleta playera muy parecida a la que fue secuestrada en la casa de Ríos el 14 de julio, día de su detención. Ahora, los testigos dijeron que para ellos es la misma.
Pero además, los testigos anticiparon que pueden identificar al agresor en una rueda de reconocimiento. Lo mismo anticipó ante la Policía un joven llamado Diego Claros, quien aún no declaró ante la jueza María Fontbona de Pombo pero ya está citado. El estuvo presente el 6 de julio, durante el ataque de la avenida Cabildo en el que murió baleado el chico Alfredo Marcenac (18).
Ríos también deberá someterse a rueda de reconocimiento ante los testigos Oscar Anselmo Jorda y Estela Maris Modesto, también ya citados a declarar. Una de las víctimas del ataque de Cabildo, Pablo Jagoe, será el séptimo de esta serie en pararse ante el sospechoso para ver si lo identifica.
Pero todas estas medidas deberán esperar. Algunas de las declaraciones estaban previstas para hoy, pero sobre el mediodía de ayer la jueza suspendió todo. Esto ocurrió por una serie de razones, dos reconocidas oficialmente y otra no tanto. Entre las primeras, se cuenta un pedido de Jagoe para no presentarse debido a que se agravó su salud.
En el ataque del 6 de julio, este joven recibió un balazo en su pie izquierdo. Estaba mejorando pero ayer sus médicos determinaron que la bala que tiene incrustada se movió y empezó a afectarle un nervio. La movilidad de dos de sus dedos entró en riesgo, por lo que tuvieron que ponerle una bota de yeso y ordenarle reposo por 15 días. No se sabe cuándo podrá participar de la rueda, aunque igual se prevé que la defensa objete su testimonio con el argumento de que primero dijo que no podía identificar al agresor y luego declaró lo contrario.
Otro de los impedimentos para que hoy se hagan reconocimientos es que la jueza dispuso que, al mediodía, Ríos sea ocupado por otra tarea: el perito oficial Ricardo Risso, el perito de la defensa, Mariano Castex, y el de la querella, Luis Alberto Kvitko, lo someterán a una pericia psiquiátrica. Allí se determinará si está en condiciones de ser indagado mañana, como está previsto, y si comprende la criminalidad de sus actos.
El tercer motivo de la demora, no confirmado oficialmente, tiene que ver con un programa de televisión emitido en la noche del martes, donde se exhibieron tres fotos de Ríos. Tanto en el juzgado, como en la querella, están esperando un pedido de la defensa —lo presentaría hoy mismo— para que se anule cualquier rueda de reconocimiento. El argumento es que la prueba estaría contaminada porque ya se vio la imagen del acusado por tevé.
“Están tratando de invalidar los futuros reconocimientos por realizar”, dijo a Clarín el abogado Julio Rozas, representante junto a sus colegas Fabián Oliden y Andrea Loigo de la familia Marcenac y los otros seis heridos en el ataque de Cabildo. “Pero de ninguna manera pueden invalidar los que ya se hicieron”.
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