Todavía rige una norma que obliga a las maestras a dar clases en estricta pollera
Si las escuelas santafesinas se rigieran hoy tajantemente por lo que está escrito, las maestras deberían concurrir con estricta pollera y sin maquillaje. O bien "los adolescentes y jóvenes infradotados que entorpecieran la normal marcha de la enseñanza" serían "desplazados" de las escuelas nocturnas. Sucede que unas 2.400 normas y decretos organizan la vida de las escuelas, conservando aún reglamentaciones que ya fueron derogadas tácitamente por el uso y la costumbre. Así, el Ministerio de Educación de Santa Fe busca ahora revisar esta maraña burocrática. Para ello, luego de más de 40 años, reorganizó toda la legislación relativa a la vida institucional en el Digesto Escolar que será presentado el próximo martes a los educadores.El último Digesto Escolar data de 1962, cuando Carlos Silvestre Begnis era gobernador de la provincia. Luego, a lo largo de los años, se fue sumando una serie de decretos y reglamentaciones que nunca se condensaron. Por eso no es casual que cuando se le pregunta a una directora de escuela de la EGB con qué instrumento legal organiza su institución responde habitualmente: "Por el 456". El 456 es un decreto del año 86 que viene a ordenar desde cómo se debe aplicar una sanción hasta qué roles cumple cada uno en la escuela.Eso sí, si se trata de hablar de licencias la reglamentación es otra. "Y lo que no se sabe o no tenemos escrito se consulta a otra escuela, a la supervisora, al gremio o al ministerio", suelen decir los docentes. El ejemplo vale como ilustración para entender por qué es tan complejo tomar una decisión en una escuela y para comprender las disparidades de criterio que se generan para un mismo caso.Pero hay más. Las escuelas medias y técnicas aún tienen en vigencia el decreto 817 de 1982. Una norma pensada en plena dictadura que establece pautas sobre la organización escolar y el régimen disciplinario, entre otras cuestiones. Aunque por lo bajo muchos profesores aseguren que "en las escuelas se hace otra cosa".Para revisar y saber concretamente qué es lo que hay en materia de legislación y someterlo a la mirada crítica de las escuelas, desde hace tres meses el Ministerio de Educación de Santa Fe se ha dedicado a recopilar cuanto papel suelto gira en torno a esta legislación y a compendiarlo en el Digesto Escolar. "Se busca transparentar el sistema, para ello necesitamos el consenso de los maestros, revisar las normas que están y las que faltan o están desactualizadas", señaló el subsecretario de Educación santafesina, Ricardo Dupuy.Fue el propio funcionario quien puso el ejemplo de la norma que establece el uso obligatorio de pollera para las docentes. Algo que definió como "ridículo", pero que sin embargo todavía ocupa un lugar en materia de legislación. Según entiende, "muchas de las imperfecciones de la normativa han surgido por la falta de consenso, por eso es preciso conocer lo que hay, pero también que las escuelas tengan a mano toda la legislación".Para concretar esta idea, el Digesto Escolar estará desde este mes en cada una de las nueve regionales del ministerio. Allí, en una especie de "biblioteca virtual de derecho", se lo podrá consultar. "Es el primer paso -dijo Dupuy-, luego se entregará una copia a cada escuela".Para el subsecretario, la medida será bien recibida por los maestros, "porque se trata del compendio de normas de la provincia que regulan desde cómo designar un funcionario hasta la evaluación del polimodal".Antesala del estatuto A esta medida también se la puede considerar la antesala del estatuto del docente, un eterno y postergado reclamo de los educadores que incide específicamente sobre su función."Primero es preciso ver lo que hay, consensuar ideas y debatirlas con todos los sectores", agregó Dupuy, quien además aseguró que se consultará sobre la norma vigente a todos lo sectores, incluyendo al gremio.La aspiración oficial -dijo el subsecretario- es que todos los docentes accedan al Digesto, lo conozcan y consulten para ir haciendo las modificaciones que se crean necesarias. "Esto tiene que ver con la defensa de los derechos docentes, por eso lo deben conocer", subrayó.La Dirección General de Control de Gestión (dependiente del Ministerio de Educación) es la oficina abocada a la recopilación de la legislación que hasta el momento era posible encontrar sólo preguntando en distintos ámbitos y dependencias."Se apunta a simplificar la normativa, que la información esté cercana a la escuela y, si surge un problema, saber dónde consultar y buscar una guía", explicó Dupuy. Aunque advirtió que "no se trata de formar especialistas".-Hablemos de una situación ideal para la escuela, ¿no debería ocuparse, conocer y revisar toda esta normativa un personal administrativo en lugar del docente?-En una situación ideal posiblemente lo debería hacer el personal administrativo. Pero esta es una información necesaria para una escuela, que hay que tener y manejar. Porque si bien es administrativo tiene su incidencia en lo pedagógico. Por ejemplo, todos los acuerdos marcos surgidos con la ley federal.
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