TODO ES CONFIANZA EN EL EQUIPO DE LA COPA DAVIS
Las olas rompen con fuerza y mueren en la orilla de arena dorada y finita. El viento es fuerte y complica al puñadito de turistas europeos que se atreve a meterse al agua fría, muy fría, del Oceano Atlántico. Es el último tramo del invierno, aquí, en Agadir, pero un invierno con veintipico de grados en el día y pleno sol. Por eso hay gente en la playa; la misma gente que de noche corre a abrigarse con un pulóver porque refresca en serio. La pintura, al fin de cuentas, no hace más que entregar un lugar de ensueño: mar azul, costa amplia, puerto activo, eucaliptus y pinos para poner verde y aroma, montañas misteriosas (la cordillera del Atlas), edificios casi calcados y de color ocre, mercados (en las afueras) de las mil y una noches. “En verano esto está lleno; no hay una sola habitación disponible en los hoteles”, nos contaba el cordial Karim Alami, capitán marroquí de Copa Davis y viejo amigo de los argentinos.
Es que los turistas europeos consideran a Agadir como la capital de las vacaciones en Marruecos. Y llegan para dejar sus euros (abundantes) en las arcas de una ciudad que fue destruida por un terremoto hace 44 años, allá por 1960.
Acá están Guillermo Coria, David Nalbandian y compañía. Y ellos sí que no pudieron, por ahora, recorrer la ciudad. “Vamos del hotel al estadio y del estadio al hotel”, contaba el capitán Gustavo Luza. “Esperamos tener un momento libre para conocer algo; dicen que es muy lindo”, agregaba El Mago. Ellos —Coria, Nalbandian, Agustín Calleri y Lucas Arnold, más todo el equipo que los acompaña— están en Agadir para darle forrma, la primera forma en realidad, al añejo sueño argentino: la Copa Davis.
Compartir el mismo hotel (el impresionante Millenium, construido hace poco más de un año, de cara al Océano), seguirlos en las prácticas, verlos manejarse en los almuerzos o en las cenas, deja una evidencia inocultable: el optimismo está a la vista, se palpa en cada gesto, en cada palabra, en cada encuentro. Saben de la fortaleza del equipo y saben, también, que si no son favoritos (pese a jugar de visitantes) le pasa raspando. Por los valores de los tenistas argentinos (se recuerda: entre ellos, dos top ten) y por la todavía incierta presencia de Younes El Aynaoui, el ídolo marroquí, que está tratando de ganarle la carrera al tiempo: tiene una dolorosa inflamación en el tendón plantar del pie derecho, que lo sacó del Abierto de Australia, y si llega, llega con lo justo. Algunos se aventuran a decir que sólo jugará el dobles… Por el momento, la incógnita persiste. Y todo Marruecos prende una vela para que su jugador emblemático esté pasado mañana en la cancha del Salle Omnisports Inbiaat. “Hay que ser sinceros: ellos son una cosa con Younes y otra, muy distinta, sin él”, definía ayer la situación Coria en un diálogo con Clarín, tras la conferencia de prensa oficial que se realizó en el estadio por la tarde.
El equipo argentino volvió a moverse en doble turno. Y la lesión de Coria (distensión abdominal) es un mal recuerdo. “Me siento bárbaro. Ahora estoy tratando de afirmar los golpes. Después de lo de Melbourne, estuve una semana y media sin sacar, y en la práctica con Nalbandian, el lunes, retomé el saque y lo hice muy bien. Con lo que significa, además, tener a David del otro lado de la red”, reseñaba Guillermo, quien trabajó con el juvenil Horacio Zeballos, zurdo como Hicham Arazi, el probable rival del viernes.
El otro singlista está impecable. Nalbandian asombra con su fuerza, con su potencia y con sus convicciones, virtudes que parecen robustecerse día a día. Ayer por la mañana, se prendió en un singles con Calleri (prácticamente es un hecho que jugará el dobles con Arnold) e impactaba el sonido con que la pelota salía despedida desde su raqueta.
Otra a favor: los jugadores argentinos están chochos con la cancha (un aglomerado de dos centímetros y medio, tapizado con pintura asfáltica con arena), ya que la encuentran mucho más lenta de lo que imaginaban.
Las horas se aceleran. Los marroquíes comienzan a sacudirse con el acontecimiento (las entradas tienen un solo precio y valen apenas 3 euros) que arrancará el viernes y concluirá el domingo. Mañana al mediodía será el sorteo. El tenis, con la histórica Davis, prepara otra fiesta.
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