TODOS AL ATAQUE
Hay algunas garantías que brinda este seleccionado Sub 23, en la antesala del Preolímpico de Chile: tendrá audacia, vocación de ataque y prioridades ofensivas. Ya lo anticipó el técnico Marcelo Bielsa, en su penúltima conferencia de prensa: “El rasgo fundamental estará vinculado con las particularidades de sus integrantes. Y por eso, se puede decir que será un equipo ofensivo por condición natural”. Ya lo reconocen los integrantes de un plantel en el que sobran futbolistas con buen pie. Ya lo perciben los especialistas y los críticos de ocasión. Ya comienza a entenderse el mensaje de este seleccionado que debutará el jueves ante Perú, en La Serena: todos al ataque.
Por empezar, en la cabeza de Bielsa da vueltas con firmeza la idea de jugar con cuatro delanteros: Mauro Rosales, Mariano González, César Delgado y Carlos Tevez. Y en la primera línea de espera está el D”Artagnan de esos Cuatro Fantásticos: Luciano Figueroa, el goleador del Clausura 2003.
Pero no sólo eso. Además de ese grupo de eventuales cuatro titulares, hay otros detalles que invitan a imaginar un equipo con notable ambición: Luis González y Clemente Rodríguez, quienes serán los volantes por los laterales, llegan con facilidad y frecuencia al ataque. Y los tres defensores (Gonzalo Rodríguez, Leandro Fernández y Nicolás Burdisso) son importantes también en el juego aéreo ofensivo.
Pero detrás de esa ambición (que merece ser celebrada) brotan algunas incógnitas: ¿serán compatibles jugadores de similares características como Rosales y Delgado? ¿No representará un inconveniente tener tantos derechos (Luis y Mariano González, Rosales y Delgado) juntos en la construcción de la jugada? Hacia esas dos cuestiones apuntan los ensayos del entrenador en este tramo previo al inicio del Preolímpico. “Lo más difícil será hacer compatible un grupo de jugadores con esas particularidades”, admitió Bielsa. Por lo pronto, el técnico tiene dos ideas de dibujos tácticos: un 3-3-1-3 y un 4-4-2. En ambos casos la movilidad y la flexibilidad serán los rasgos distintivos.
“Con tal de jugar en el equipo, juego donde Bielsa me pida. Y si me tengo que mover por un lugar no tan habitual, no tengo problemas: lo hago”, dice Rosales. “Estar acá es un orgullo, te pongan donde te pongan. Lo más importante es serle útil al grupo en el puesto que te toque”, agrega el Chelito Delgado. “Siempre hay que tratar de adaptarse a las necesidades del equipo”, sostiene Mariano González. “¿Yo, la figura? Acá la figura es el equipo. Cada uno tiene su importancia. Lo importante es que cada uno entregue lo mejor. Y de eso estoy seguro de mí y de todos los que están acá”, sentencia Tevez. “Hay que tratar de sumar desde donde te toque: si voy al banco, lo mismo. Lucharé con gusto por un lugar”, indica Figueroa. De estas cuatro frases surge otro costado de este equipo: la solidaridad para darle respaldo colectivo al contenido individual. Entonces, las picardías de Delgado, la explosión de Rosales, la magia de Tevez y la versatilidad de Mariano González podrán tener la libertad imprescindible para darle vuelo al equipo.
¿Serán ellos los Cuatro Fantásticos? Antes de responder a la pregunta, Delgado se ríe y suelta una verdad que no admite una nueva pregunta: “Para ser fantásticos hay que demostrarlo en cada partido, en el Preolímpico…”. Y para eso se está preparando este equipo que buscará una de las dos plazas en los Juegos Olímpicos de Atenas, que comenzarán en agosto. Pero no sólo eso. Este equipo afronta otro desafío: darle a su conductor un respaldo que le permita continuar de un modo menos traumático su recorrido hacia el principal objeto de su deseo: la pretendida revancha en el Mundial de Alemania, en 2006. Y este grupo lo intentará con la fórmula favorita de Bielsa: todos al ataque.
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