"TODOS DEBEMOS HACER LA PAZ"
El arzobispo de Rosario y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Eduardo Mirás, presidió ayer la misa crismal en la Catedral local, ceremonia que inicia la conmemoración de la Semana Santa cristiana. Antes del oficio religioso, en referencia a la inseguridad, el prelado dijo que “una sociedad no puede existir si no tiene seguridad, si la gente no puede salir a la calle y nunca sabe si los hijos vuelven o no. La responsabilidad mayor está en los poderes del Estado pero también está en nosotros, todos tenemos que tratar de hacer la pequeña paz de todos los días y el Estado tiene la obligación de hacer la gran paz de la Nación”. Para Mirás el mensaje de la ciudadanía es claro: “La gente no quiere seguir en este camino de destrucción”.
La ceremonia inicial de la Semana Santa realizada en la Catedral rosarina comenzó minutos después de las 9. Estuvieron presentes la mayoría de los sacerdotes que ofician en la ciudad, autoridades políticas, funcionarios municipales y provinciales. Antes de ingresar al templo, Mirás conversó con la prensa sobre los niveles de inseguridad existentes en todo el país. Un tema que no escapa a los religiosos: algunos de ellos se reunieron días atrás con el gobernador bonaerense Felipe Solá para analizar la problemática y le recomendaron no poner el acento en agravar las penas sino en prevenir el delito.
Mirás expresó su opinión sobre el tema aunque recordó que no es un experto para luego referir que las soluciones “las deben ofrecer quienes estudiaron para eso”. Antes de presidir la ceremonia en la que los sacerdotes renuevan sus promesas religiosas, el prelado comentó a los medios: “Mi deseo es que se busquen soluciones serias, efectivas, profundas, bien estudiadas y que se acaben los globos de ensayo”.
El arzobispo de Rosario abundó sobre la violencia diciendo que “no puede haber sociedad sin seguridad” y que “el caso (del secuestrado y posterioremnte asesinado, (Axel) Blumberg fue un detonante, un llamado de atención” para quienes toman decisiones “como diciéndoles atiendan esto”. Para el titular de la Conferencia Episcopal, “una sociedad no puede existir si no tiene seguridad, si la gente no puede salir a la calle y nunca sabe si los hijos vuelven o no. La realidad de hoy en día es que el bueno está encerrado detrás de las rejas y el malo está libre caminando por las calles. La responsabilidad mayor está en los poderes del Estado pero también está en nosotros, todos tenemos que tratar de hacer la pequeña paz de todos los días y el estado tiene la obligación de hacer la gran paz de la Nación”.
Por su parte, el sacerdote Tomás Santidrián comentó respecto a la problemática de la inseguridad: “Hoy en día hay padres de familia que no saben qué hacer y muchas cosas pasan por ahí. Muchos de los que roban, lo hacen porque tienen hambre. En lugar de más policías, hay que tratar de construir más escuelas, más lugares de contención para los más necesitados y una policía más firme en la moral”.
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