TOGNETTI VISITÓ AL ODONTÓLOGO BARREDA, QUE VOLVIÓ A CONTAR CÓMO MATÓ A SU FAMILIA
Sin pelos en la lengua, Ricardo Barreda volvió a contar los pormenores de su cuádruple asesinato frente a Daniel Tognetti: con su escopeta marca Víctor Sarrasqueta primero mató a su hija menor, después a mujer, más tarde le llegó la hora a su otra hija y a su suegra. El odontólogo Barreda, que supo tener su momento de fama mediática en 1995, cuando fue condenado a cadena perpetua en un jucio oral, reapareció anoche en la pantalla de “Puntodoc” tras diez años de silencio. Y confesó, entre otras cosas, que firmó autógrafos en la Facultad de Derecho de La Plata donde fue aclamado.
Miriam Lewin y Daniel Tognetti empezaron el “festejo” de su programa número 250 calificando a su personaje “estrella” de la noche: “Lo que hizo Barreda en su familia fue atroz, fue un verdadero horror, un espanto…” dijo el conductor antes de contar, desordenadamente, la historia del odontólogo de La Plata. Seguidito mandaron la primera parte del informe que alternó entre los primeros planos de Barreda (y la frialdad justa de un asesino confeso) y los gestos, caras o sonrisas incómodas de Tognetti, que preguntaba sólo para tratar de conducir el brutal relato.
Barreda contó como si el tiempo no hubiera pasado, todo lo que ocurrió el día del “hecho”. Habló del odio profundo que “siente” por su suegra, Elena Arreche… “me arruinó la vida desde el noviazgo” y señaló cada uno de los malostratos que había soportado en su casa repleta de mujeres. “Si despertás a Carolina, te rompo la cabeza”, le dijo su esposa. Y ese, supuestamente, fue el disparador que desató la cacería. “Fui hasta la cocina, donde estaban mi mujer y mi hija menor, Adriana”. “¿Y a quién le disparaste primero?”, interrogó curioso Tognetti pero la pregunta no tuvo respuesta. “Mami, está loco”, dice Barreda que gritó su hija y habló de la humillación: “No sabés lo que siente un padre en una situación así”, se justificó ante Tognetti.
Tiempo cumplido para Barreda y los detalles de la historia que revolucionó a la opinión pública local casi diez años atrás. En esa época, todavía era una novedad absoluta eso de ver y escuchar a hombres y mujeres confesando sus delitos más tremendos frente a las cámaras. Hoy por hoy, la exclusiva de Tognetti con el odontólogo terminó siendo uno más de los relatos de personas que cuentan cómo y por qué matan. Toda una costumbre en la tele actual.
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