TOLEDO: “CHÁVEZ ES PRESIDENTE DE VENEZUELA, NO DE AMÉRICA LATINA”
Las relaciones entre Lima y Caracas sufrieron ayer un nuevo cimbronazo. El presidente peruano, Alejandro Toledo, acusó a su par Hugo Chávez de “desestabilizar” a América latina con sus “petrodólares”, por opinar sobre los candidatos a la presidencia peruana, y advirtió que no le permitirá “intromisiones” en asuntos de su país. En respuesta, Venezuela calificó de “fracaso” al gobierno de Toledo.
“Que quede claro, Hugo Chávez es presidente de Venezuela, no es presidente de América latina, y puede tener todos los petrodólares que quiera pero eso no le permite desestabilizar a la región”, disparó Toledo en declaraciones a una radio limeña.
Para el presidente de Perú, Chávez “está cometiendo errores graves que tienden a desestabilizar a Latinoamérica”. Se refería a que el venezolano se refirió dos veces en la última semana a los comicios presidenciales que se realizarán el 9 de abril en Perú.
El martes, Chávez afirmó que la postulante de la derecha, Lourdes Flores es la “candidata de la oligarquía” en Perú. Y señaló que hace cinco años ella intervino en Caracas en un foro opositor venezolano donde lo insultó y que por eso casi fue expulsada por “extranjera indeseable”.
Flores lidera las encuestas, seguida muy de cerca por el líder nacionalista Ollanta Humala, un comandante retirado del Ejército cuya imagen creció sorpresivamente en las últimas semanas, según los sondeos.
Además de criticar a Flores, el presidente de Venezuela reiteró su respaldo a Humala, a quien recibió durante seis horas en Caracas la semana pasada. Según Chávez, el ex militar peruano —que se sublevó en el año 2000 contra el gobierno de Alberto Fujimori— es “un nacionalista” preocupado por “los indios del Perú, los olvidados y abandonados”. Y que por eso “me interesa conocerlo, quiero oírlo y lo oí”.
Con todo, no está claro si Humala podrá presentarse a los comicios, pues la justicia electoral peruana analiza dos impugnaciones contra él. Lo acusan de inscribirse ilegalmente como candidato de Unión por el Perú (UPP), sin la autorización del Partido Nacionalista Peruano (PNP), del cual es fundador y afiliado.
Los cruces entre Perú y Venezuela comenzaron el miércoles 4 de enero, cuando Lima llamó en consulta a su embajador en Caracas, Carlos Urrutia, en protesta por el respaldo que ofreció Chávez a Humala. Pero al día siguiente la embajada venezolana en Lima declaró que no fue intención de Chávez influir en la opinión pública peruana y Caracas dio por superado el roce.
Pero la pelea se reavivó ayer. En un comunicado difundido a la madrugada, la cancillería peruana acusó a Caracas de “intromi sión en asuntos internos” y llamó al gobierno venezolano a “respetar el proceso electoral peruano”.
Luego, el propio Toledo salió a reforzar esa idea. Calificó de “inadmisible” la posición de su par venezolano. Y remarcó: “No le voy a permitir entrometerse en asuntos internos de mi país”.
Toledo afirmó que respeta la política interna venezolana y subrayó que es necesario aclarar las cosas, sobre todo porque se encontrará con el presidente venezolano el 22 de enero en La Paz, cuando Evo Morales asuma la presidencia de Bolivia.
El presidente peruano reconoció que con Chávez mantiene “coincidencias y fuertes discrepancias”, pero aseguró que cuando su colega venezolano fue víctima de un frustrado golpe de Es tado en abril de 2002, Lima “ayudó a que se restableciera el estado de derecho en Caracas”. En rigor, Toledo tuvo entonces una reacción ambigua. Aceptó en forma implícita ese golpe en un primer momento y cambió su discurso 24 horas después.
La respuesta de Caracas no tardó. El vicepresidente José Vicente Rangel dijo en un comunicado que Toledo “avanza en un juicio temerario cuando sostiene que el presidente Chávez está cometiendo errores que tienden a desestabilizar a América Latina”.
Según Rangel “el mandatario peruano carece de sindéresis (capacidad de juicio) y sus opiniones políticas están veladas por el inmenso fracaso que caracteriza su gestión” pues, dijo, el respaldo popular a Toledo “no pasa del 7%”. Y agregó que “el gobierno venezolano no desestabiliza, más bien estabiliza la región, cuando ataca los problemas sociales”.
Luego, el jefe de Gabinete de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, respondió que “de ninguna manera” se puede tildar al gobierno de Toledo como un fracaso. Parece que todos quieren quedarse con la última palabra.
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