TONY BLAIR ENFRENTA ELECCIONES DECISIVAS
Más de veinte millones de personas están llamadas hoy a las urnas en las elecciones municipales que se celebran en Inglaterra, en las que el Laborismo de Tony Blair puede sufrir un voto de castigo y su peor derrota en cuarenta años.
Los comicios de hoy, en los que están en juego 4361 concejalías, permitirán a los votantes juzgar los nueve años del gobierno de Blair, cuya popularidad ha caído en picado por distintos escándalos protagonizados por miembros de su gabinete.
Según pronostican diversos comentaristas políticos, una derrota laborista mayor de la ya esperada por los expertos aumentaría las presiones sobre Blair para que fije la fecha para dejar el poder.
En estos comicios en los que han sido llamados a votar alrededor de la mitad de los electores británicos, la única incertidumbre es el alcance de la derrota del partido de Blair.
Aunque el partido en el poder suele obtener malos resultados en los comicios locales, el laborismo espera que sus resultados no sean peores que los que obtuvo en 2004, cuando perdió 150 escaños y ocupó el tercer lugar, con un 26% de votos, por detrás de la derecha conservadora (38%) y los liberales-demócratas (30%).
Tras los conservadores. Pero según los sondeos de opinión, el partido de Blair está entre dos y nueve puntos por debajo de los conservadores y podrían sufrir así su peor derrota desde 1968.
Los resultados en esta consulta –un poco menos de la mitad de los 338 municipios de Inglaterra, que renovarán a una cuarta parte de los 19.579 representantes locales–- determinarán en un primer lugar la amplitud de los cambios en el gabinete esperados para los próximos días.
De todos los miembros del gobierno de Blair que están contando sus días para su dimisión, el más vulnerable es sin duda el ministro del Interior, Charles Clarke.
Su renuncia ha sido pedida por los conservadores, el principal partido de oposición, luego de que Clarke admitiera la semana pasada que más de 1000 delincuentes y criminales extranjeros no fueron expulsados del suelo británico tras haber sido condenados.
De ese millar, más de la mitad están en paradero desconocido actualmente y cinco reincidieron en sus crímenes.
Además, los laboristas podrían pagar en las urnas el descubrimiento de una relación extramatrimonial entre el viceprimer ministro John Prescott y una de sus secretarias, quien ha divulgado sórdidos detalles a la prensa.
“Cientos de miles de ediles laboristas serán despedidos el jueves, y la mayoría acusará a Charles Clarke y a John Prescott”, escribió en un editorial el diario The Sun.
La peor víctima. Algunos comentaristas políticos reafirman empero que en este contexto de escándalos, la principal víctima de una aplastante derrota en las urnas podría ser el propio Blair, que se vería obligado a anunciar cuándo entregará las riendas del poder a su ministro de Finanzas, Gordon Brown.
Subsisten sin embargo diferencias respecto a cuán grave debe ser la derrota laborista para que se lleve de encuentro al propio Blair, quien ha insistido siempre que efectuará un tercer y último mandato “completo” en Downing Street.
Por ejemplo, para el diario The Guardian (izquierda), la pérdida de 300 representantes locales sería un resultado correcto para los laboristas, en cuanto que el diario Sun lo considera un resultado “devastador”.
Sin embargo, según el Financial Times, los que sueñan con una partida precipitada de Tony Blair quedarán decepcionados, porque “ni el gobierno está al borde de desplomarse, ni Tony Blair está al borde de renunciar”.
Insatisfacción de los británicos. El 68 por ciento de los británicos se siente insatisfecho con el gobierno de Tony Blair, según una encuesta publicada hoy.
Según el sondeo, realizado por la consultora Ipsos Mori para el periódico Financial Times , el 68 por ciento de los británicos se siente insatisfecho con el gobierno, mientras que sólo el 22 por ciento del electorado dijo estar contento con Blair, la cifra más baja desde que el Laborismo asumió el poder en 1997.
La encuesta fue realizada entre el 27 de abril y el 2 de mayo, un período en que el gobierno atravesó cuestionamientos por escándalos con varios de sus ministros.
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