TPR invirtió $ 20 millones para "normalizar" el puerto local
Los directivos de TPR, cuyo accionista mayoritario desde julio del año pasado es Aotsa, ligado al grupo Vicentín, convocaron ayer a la prensa para realizar un balance de su trabajo en la concesionaria del puerto, desde que se hicieron cargo de su conducción. La firma, cabe recordar, experimentó una crisis financiera en 2009, bajo la anterior administración, que culminó en la presentación en convocatoria de acreedores y en un cambio de su estructura societaria.
Con el aval de Vicentín, la firma Aotsa adquirió el paquete mayoritario de TPR. El vicepresidente de la concesionaria, Pablo Neiroti, recordó que tras el desembarco en una operación que “era tierra arrasada”, la concesionaria puede exhibir una situación de normalización operativa y proyectos de inversión que apuntan a capturar en 6 ó 7 años un mercado de 400 mil contenedores al año.
Gustavo Shanahan, presidente de TPR; Claudio Bello, presidente de Aotsa, y Gustavo Nardelli, de Vicentín, resaltaron que “fácilmente”, las obras necesarias para crecer en función de ese mercado superan los 50 millones de dólares. Sin embargo, enfatizaron la necesidad de estabilizar la relación con el entre regulador (Enapro), el gobierno y la comunidad ligada a la actividad portuaria, para posibilitar este proceso.
Eso incluye mayor colaboración en el intercambio de estudios relacionados con obras de mantenimiento, precisiones respecto del área portuaria a ocupar luego de la desafectación de terrenos para el Puerto de la Música y, fundamentalmente, una acción decidida para enfrentar un proyecto de regulación que se amasa en el seno del gobierno nacional y que le pondría un techo al crecimiento de los puertos del interior.
Se trata de un proyecto de resolución para obligar a realizar los trasbordos de contenedores en el puerto de Buenos Aires, limitando sobre todo la opción de hacerlo en Montevideo. Esto implicaría en los hechos condenar a las terminales del interior, como Rosario, a limitarse a ofrecer servicios de cabotaje.
Durante su exposición, Neiroti recordó que desde que Aotsa comenzó a operar TPR, las inversiones estuvieron destinadas a garantizar las condiciones mínimas de operatividad, desde regularizar la situación laboral de los 300 empleados fijos y 300 eventuales y ponerse al día con el canon que deben pagar el Enapro, hasta poner en condiciones el sistema de desagües pluviales y el mantenimiento de muelles y galpones. El volumen operado en un año pasó de 15 mil a 50 mil contenedores.
El directivo señaló que se encargaron los estudios para el mantenimiento de los muelles, la demolición y limpieza de la zona del Galpón 41 y la ampliación de la plazoleta fiscal. Mientras tanto, esperan una respuesta de la Justicia a la propuesta de pago presentada para hacer frente a la convocatoria de acreedores.
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