TRABAJO CONSTATÓ HACINAMIENTO
Tres días después de que se hiciera pública la denuncia de explotación a trabajadores provenientes de otras provincias por parte de la contratista Riva, que trabaja para Cargill en Puerto San Martín, la Secretaría de Trabajo provincial intervino realizando inspecciones que se extendieron ayer durante todo el día y en la que se constataron irregularidades en Timbúes, Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria con relación a los lugares de alojamiento, y también en la propia planta de Cargill, donde se constataron deficientes condiciones sanitarias. “De acuerdo al informe recibido de parte de los cuatro inspectores que realizaron el procedimiento, que estuvieron acompañados por gente de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia (ver recuadro) y de la Uocra de San Lorenzo, se encontraron en Timbúes, Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria con una situación muy mala con relación a las viviendas de la gente que está trabajando”, señaló el delegado local de la Secretaría de Trabajo, Daniel Corbella, que agregó que también se hizo un procedimiento dentro de la planta de Cargill donde se detectó que “las condiciones de trabajo no eran las adecuadas con relación a la sanidad”.
El funcionario explicó que son unas 160 las personas que están desempeñando tareas dentro de la planta, y que además de los 50 trabajadores que se alojan en Timbúes en malas condiciones, hay otros 30 en Granadero Baigorria, también en condiciones similares, y un número similar en Capitán Bermúdez.
“Lo que se detectó dentro de la planta son malas condiciones sanitarias para el desempeño de las tareas”, agregó el funcionario de la Secretaría de Trabajo, que explicó que próximamente se va a estudiar el caso para determinar las responsabilidades de las empresas involucradas.
Durante toda la tarde de ayer, la Confederación General de Trabajadores (CGT) de San Lorenzo trabajó para confirmar la existencia de más domicilios en los que vivirían hacinados otros trabajadores que también se desempeñan en las aceiteras del cordón industrial. Y todas las denuncias en este sentido fueron confirmadas por los hechos: no sólo en Timbúes había trabajadores en estado de hacinamiento, sino también en Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria.
Corbella señaló que, dentro de la planta de Cargill, no se detectaron trabajadores en negro, pero sí malas condiciones para el desempeño de las correspondientes tareas (ver recuadro).
El funcionario señaló que las empresas involucradas, tanto la contratista como la contratante, serán citadas para comparecer mañana a las 9 en la Secretaría de Trabajo. La idea es que los responsables de las firmas lleven toda la documentación necesaria para luego deslindar las responsabilidades de cada empresa.
Rumores confirmados
Ayer en la mañana comenzaron a circular rumores de que habría más casas funcionando como “aguantaderos” en las cuales vivirían más obreros explotados, los que posteriormente fueron comprobados por la inspección.
El dirigente de la CGT San Lorenzo Daniel Santillán recogió algunos testimonios de los más de cincuenta trabajadores que habitaban la vivienda denunciada en Timbúes y contó, espantado, lo que había escuchado. “La gente trabaja de lunes a lunes 11 horas por días menos los domingos que son seis. Comen a base de arroz, fideos y puchero y viven hacinados”, contó Santillán. Otro inconveniente que se suma a la explotación es que ninguno, casi, de los trabajadores están agremiados ya que las cerealeras impiden la afiliación a su personal violando un derecho constitucional. “Cargill tiene 300 trabajadores de los cuales están sindicalizados sólo tres”, explica Santillán. Esto ha tornado más difícil aun controlar las condiciones de trabajo y contratación que imponen las cerealeras y sus empresas contratistas.
“Los obreros viven en condiciones deplorables y sin las mínimas normas de higiene”
La Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Santa Fe acompañó ayer a funcionarios de la Secretaría de Trabajo, quienes inspeccionaron inmuebles para confirmar las denuncias recibidas acerca de malas condiciones de alojamiento de operarios de la construcción por cuenta de la empresa Riva SA, firma que realiza tareas en la planta de Cargill de la localidad de Puerto San Martín. En representación de la Secretaría de Derechos Humanos asistió el subsecretario, Víctor Aliprandi, y colaboradores. También formaron parte de la comitiva dirigentes de la seccional San Lorenzo de la Uocra. “En las viviendas inspeccionadas se constató que los obreros viven en condiciones deplorables de hacinamiento, disponen de escasos baños y sin las mínimas normas de higiene. Además, dicen no tener cobertura médica”, señaló ayer a través de un comunicado la Secretaría de Derechos Humanos.
Por otra parte, la comitiva se trasladó a la planta de Cargill, donde recorrió el obrador de Riva SA. En el lugar, se desempeñan más de 160 personas, quienes no tienen comedor ni vestuarios y sólo cuentan con tres baños. La empresa contratista reconoció las falencias y prometió repararlas a la brevedad.
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