TRABAN EN DIPUTADOS OTRA LEY CLAVE PARA EL GOBIERNO
Tras los logros conseguidos con la rápida aprobación de los polémicos proyectos de superpoderes y de reglamentación de los decretos de necesidad y urgencia (DNU), el oficialismo sufrió hoy un traspié con otro de los proyectos que impulsa la Casa Rosada.
Se trata del proyecto de ley que ratifica de toda la legislación que delegó facultades parlamentarias en el Poder Ejecutivo antes de la reforma de la Constitución Nacional en 1994 que ya tiene media sanción del Senado y que el kirchnerismo esperaba poder tratar hoy en el recinto para convertirla en ley.
El apuro obedece a que, de no aprobarse el proyecto, el 24 de este mes caducaría automáticamente todo ese paquete normativo, cercano a las 2000 leyes, según lo establecido en la cláusula transitoria octava de la Constitución.
Por eso, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, -en la que hoy se empantanó la iniciativa-, Juan Manuel Urtubey, (FV-Salta) anticipó que propondrá en la sesión de esta tarde una preferencia para que la iniciativa se considere el próximo miércoles.
Cambio de postura. Los planes del oficialismo se vieron frustrados en parte por un giro del radicalismo en su posición frente al proyecto. Si bien en un principio había adelantado que no tenía problema en apoyar la nueva prórroga, tal como lo hizo antes en 2002 y 2004, sus representantes en la comisión anticiparon que votarían en contra del proyecto.
Para justificar el giro, los radicales indicaron que la ratificación de la legislación delegada previa a la última reforma constitucional “ya está ratificada en la ley que se sancionó en 1999” y dejaron en claro que no estaban dispuestos a aprobar sin revisarlas normas dictadas por delegación en los últimos años.
“Sobreabundante e injustificada”. Por su parte, el Pro, que lidera Mauricio Macri, anticipó a través del diputado Pablo Tonelli que tenía un dictamen al proyecto contrario al que impulsa el oficialismo por considerar que una nueva ratificación es “sobreabundante e injustificada”, así como la prórroga temporal.
ARI, en tanto, a través de Marcela Rodríguez, recordó que hace dos años había advertido que la prórroga podía estar convalidando cuestiones que no estaban siendo analizadas y que se podría estar haciendo “pasar gato por liebre”.
Sin número. El fracaso del oficialismo también esconde una cuestión de números. De acuerdo al reglamento de la Cámara de Diputados un proyecto puede ser tratado en el recinto siete días después de que la comisión correspondiente haya emitido dictamen. También contempla la posibilidad de que una iniciativa se trate el mismo día que obtuvo dictamen (como pretendía hoy el kirchnerismo), pero, en ese caso, necesita el voto de dos tercios de los legisladores para ser aprobada.
La dificultad para reunir ese número sin el apoyo del radicalismo terminó de complicar el panorama del kirchnerismo.
Chicana. Tras la reunión de comisión, en el oficialismo estallaron las críticas contra la oposición. “Es una evolución conceptual interesante”, dijo con ironía Urtubey en un dardo directo al cambio de posición de los radicales, cuyo respaldo necesitaba el oficialismo para considerar la prórroga hoy en el recinto.
También la kirchnerista, Diana Conti (FV-Buenos Aires) consideró que la posición de la UCR es “una chicana” para complicarle el oficialismo el panorama a riesgo de la seguridad jurídica de las normas que se deben ratificar.
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