TRÁFICO DE ARMAS: AHORA BRASIL DICE QUE NO TIENE NOMBRES DE LOS MILITARES
“No tenemos los nombres”. Esa fue la admisión lisa y llana del diputado brasileño Colbert Martins da Silva, representante de la Comisión Parlamentaria de Investigación del tráfico de armas hacia Brasil.
En una primera reunión que protagonizó en la residencia del embajador Juan Pablo Lohlé en Brasilia, el diputado sólo sostuvo: “Hay documentos y grabaciones que confirmarían la existencia de militares argentinos en esa actividad delictiva”.
El diplomático argentino observó, en forma clara: “No hay ningún elemento de la reunión que tuvimos con el diputado Martins que permita llegar a la identificación de responsables argentinos militares en este tema.
En una reunión con periodistas, entre ellos Clarín, posterior a ese encuentro el embajador precisó: “Lo único novedoso es que, según el parlamentario, se detectaron conversaciones telefónicas donde se hablaba de vinculaciones de militares argentinos, pero que no delatan grado, el arma a la que pertenecen como tampoco nombres y apellidos. Son prácticamente anónimos”, subrayó.
De este modo, según sugirió el propio Lohlé, las denuncias realizadas por los legisladores de esa comisión del Congreso brasileño, parecen perder la fuerza inicial. Martins, quien pertenece desde un principio a la “CPI de las armas”, como se denomina aquí a esa comisión parlamentaria, tuvo que coincidir con el diplomático argentino: “No tenemos información de que se trate de oficiales. Incluso pueden ser militares activos o retirados. Pero además dije al embajador que si tuviéramos los nombres no sería responsable darlos antes de que se concluya nuestra investigación, que debe ser terminada en abril con un informe completo”.
—Diputado, ¿qué es lo nuevo de todo esto?
—Nosotros le informamos al embajador que tenemos informaciones acerca de armas secuestradas en Brasil, en bandas de narcotraficantes, que procedente de Argentina. El 15 de febrero próximo le enviaremos esa documentación para que en la Argentina se pueda investigar el origen.
—¿Qué tipos de armas serían?
—Tenemos informaciones de armas secuestradas, procedentes de Argentina, son ametralladoras, fusiles, granadas y minas antipersonales.
—¿Todo de Argentina?
—Tienen grabado Ejército argentino. Son investigaciones de la Policía Federal de Brasil que pudo determinar la existencia de esas armas entre grupos de narcotraficantes y que también consiguió determinar que pasan desde Argentina hacia Brasil. Esas informaciones procedieron de escuchas telefónicas donde esos compradores de armas informan.
El embajador Lohlé hizo una advertencia al señalar que existen mecanismos institucionales entre los dos países que deben ser respetados y preservados. Consultado sobre por qué los legisladores brasileños comenzaron a disminuir la importancia de sus denuncias, después de haber involucrado en ella a “oficiales de alta graduación” argentinos, Lohlé evaluó: “Creo que ante la repercusión que tuvo el asunto en los medios argentinos, supongo que los legisladores han decidido tomarlo en cuenta y valorizar la información: es decir, darle a la información el peso real que tiene. Porque si no hay identificación, no hay nombres y no hay apellidos, es muy difícil con eso hacer una denuncia genérica”.
El diplomático argentino dijo que Martins da Silva, del Partido Popular Socialista se comprometió a aportar más información “a partir del día 15 de febrero, cuando se reanuden las sesiones de la Comisión que está en receso”.
—Embajador, ¿qué sensación le deja este episodio?
—Que no hay ninguna acusación oficial; no hay intervención de ningún poder del Estado que no sea la CPI de las armas. Y con esto, el episodio queda reducido al ámbito parlamentario.
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