TRAGEDIA EN UNA MINA DE CARBÓN: 4 MUERTOS Y 10 DESAPARECIDOS
Anoche, los bomberos todavía no habían logrado apagar el incendio que afectaba una mina de los Yacimientos Carboníferos de Río Turbio. Cuatro mineros que estaban en el socavón cuando ocurrió el accidente fueron encontrados muertos. Otros diez hombres siguen atrapados adentro, a 600 metros de profundidad y a 7 mil de la entrada. Se desconoce si aún están vivos.
El fuego, según las fuentes consultadas, se habría iniciado a las 22.30 del lunes a raíz de un chispazo en uno de los rodillos de la cinta transportadora que saca a la superficie el carbón de la mina 5. Ese chispazo hizo que enseguida entrara en combustión el grisú, la mezcla gaseosa de gas metano y aire súper inflamable y explosiva que se desprende de las paredes de los yacimientos de carbón.
Así, todo resultó envuelto en lenguas de fuego. Las vigas de madera que enmarcan las paredes y los techos de la mina se quemaron, lo que produjo derrumbes en varios sectores. Las paredes, repletas de carbón, se fueron incenciando en cadena. Y a medida que las llamas avanzaban fueron provocando más desmoronamientos.
Cuarenta y tres de los mineros que se encontraban en ese momento en el interior de la mina lograron escapar caminando y agarrándose de las manos. Antes habían intentado huir en un camión, pero el conductor terminó chocando contra una columna a causa del intenso humo, que no permitía ver nada.
Para asfixiar las llamas, ayer se taparon con bolsas de plástico las entradas a la mina. Al fuego se lo combate con agua, lo que puede provocar más derrumbes ya que el líquido diluye el carbón por completo.
A causa de las llamas, los cuerpos de rescate —integrados por personal de Defensa Civil y bomberos de Río Turbio, Río Gallegos y la localidad de 28 de Noviembre— lograron avanzar con mucha dificultad hacia donde presumiblemente están los mineros desaparecidos. Muy cerca de la entrada fueron encontrados los cadáveres de Miguel Cardozo (37) y Julio Alvarez (46). Y a medianoche hallaron los cuerpos de Nicolás Arancibia y José Víctor Hernández Zambrano.
La Junta Municipal de Río Turbio —la ciudad está a casi 300 kilómetros al oeste de Río Gallegos y a sólo 30 kilómetros de la ciudad chilena de Puerto Natales— difundió anoche la lista con los nombres de los hasta anoche desaparecidos: Ovelia Odilon, Sixto Alvarado, Héctor Rebollo, Ricardo Cabrera, Silverio Méndez, José Armella, José Vallejo, José Chávez y Oscar Marchant, además de otro no identificado.
Todos los intentos de rescate se hicieron hasta ahora desde una entrada alternativa que se conoce como “El Chiflón” y pertenece a la mina 7. Para las tareas de búsqueda de los hombres desaparecidos, el Ejército envió equipos de oxígeno y de visión nocturna. En el interior de la galería la oscuridad es total, ya que las llamas quemaron todas las instalaciones eléctricas.
También se quemaron las líneas de teléfono, por lo que no hay ninguna forma de comunicación entre los socorristas y los mineros que quedaron atrapados bajo tierra.
El presidente Néstor Kirchner, que hace 10 días había visitado el yacimiento, se lamentó ayer por la situación de los obreros que quedaron sepultados: “Dios quiera que todo se pueda solucionar bien. Tengo un profundo dolor, porque son hermanos y hermanas de manos curtidas que trabajan para la Argentina y a los que les está tocando pasar por este triste momento.”
Kirchner, además, le ordenó al ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, que viajara a Río Turbio para “controlar personalmente” las tareas de rescate.
El secretario de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Santa Cruz, Alejandro Garzón, dijo que la mina de Río Turbio “era un peligro latente que veníamos denunciando desde hace 12 años”.
En declaraciones a los medios de prensa, Garzón también sostuvo que “la desinversión que hubo en esta mina desde que fue concesionada fue tan grande que no estaban dadas las mínimas condiciones de higiene ni seguridad para los trabajadores”.
El secretario general de la Municipalidad de Río Turbio, Oscar Nieddu, le explicó a Clarín que “los mineros atrapados están incomunicados desde que se produjeron los incendios y en este momento la tarea de los brigadistas es doble. Por un lado, trabajan para encontrar a los mineros; por el otro, apagar el fuego”.
Nieddu también dijo que los socorristas estiman que los trabajadores bien podrían estar a siete kilómetros de la entrada, ya que allí se encuentran algunas bocas de ventilación abiertas en las que se podrían haber refugiado. La mina tiene, en total, unos 80 kilómetros de galerías y túneles, casi el doble que la red de subterráneos porteña.
Los equipos de rescate habían llegado anoche a unos 1.000 metros de distancia de ese lugar, según confirmó a última hora Paulino Rodríguez, secretario de la Producción de Río Turbio. Todos cruzaban ayer los dedos para que los mineros hubieran conseguido resguardarse en alguna burbuja de aire.
En el Hospital de Río Turbio hay dos mineros internados con problemas respiratorios. Ambos, según se informó, se encuentran fuera de peligro. En otro hospital cercano, el de la localidad de 28 de Noviembre, hay otro minero internado con un principio de asfixia.
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