TRÁNSITO: “LOS CONTROLES LLEGARON PARA QUEDARSE”
“Los controles llegaron para quedarse y para perpetuarse a través del tiempo, incluso están diseñados para continuar en la próxima gestión” de gobierno, declaró el subsecretario de Control municipal, Norberto Berlanga. Si bien se mostró preocupado por los ataques de furia de los infractores contra la autoridad, aseguró que se ven menos que antes.
El mes pasado los inspectores municipales retuvieron 707 vehículos en los operativos realizados. El total está compuesto por 608 motos, 64 autos, 12 camionetas y 2 furgones. También el Área de Transporte retuvo 4 taxis y 17 remises. Sin embargo “este mes no fue récord” dijo Berlanga, que recordó que “en marzo estuvimos cerca de los mil”.
Las infracciones que motivan la retención del vehículo “son por falta de casco, carné de conducir, tarjeta verde -vencidas-, chapa patente, espejos retrovisores, o alcoholemia positiva”, entre otras.
Los vehículos “quedan en el corralón municipal”, garantizó el funcionario. Y de no mediar inconvenientes, “algunos se retiran en forma casi inmediata, como el caso del que tiene todo en orden pero salió sin el casco. Busca el casco, paga la multa y retira el vehículo”.
En otros casos “quedan un poco más de tiempo”. Por lo general “no tienen la documentación en regla”, que va desde el boleto de compra venta, a la póliza de seguro.
Los operativos
La Dirección de Tránsito realiza un mínimo diario de tres operativos, en distintas zonas de la ciudad. “Sobre todo donde vemos que hay mayor cantidad de incumplimiento o peligro”, manifestó el responsable de Control.
Para esos operativos, desde hace un tiempo, los inspectores cuentan con el apoyo de 2 ó 4 policías como adicionales, y cuando se trata de “operativos conjuntos con la Subsecretaría de Transporte se suman 4 ó 5 policías más”.
La medida se adoptó para prevenir “casos de agresión o de ilícitos”, en los que “intervienen los uniformados, o se comunica a la seccional de la zona para pedir refuerzos”.
Las directivas para sancionar están puestas en los casos en los que “con el incumplimiento se arriesga la vida del infractor y la del resto de los ciudadanos”. Además “se pone especial énfasis en la documentación”, como una forma de detectar los robos.
También “se hacen entrecruzamientos de información con Fiscalía del Poder Judicial para aportar todos los datos del vehículo, y de allí surge si tiene pedido de secuestro o no”.
Un año de gestión
Berlanga dijo que “antes eran mucho más frecuentes” los ataques a inspectores de tránsito. A casi un año de gestión -asumió el 24 de junio de 2005- aseguró que “se dieron en no menos de 12 oportunidades”, lo que equivale a un inspector agredido por mes.
No obstante, para el funcionario “la gente ha aceptado el hecho de que el control es un beneficio para todos y el Estado tiene que hacerse presente en la calle”.
Reiteró que “hoy los accidentes son las principales causales de muertes de menores de 35 años”, y a pesar de que “la gente pide por seguridad en el tránsito, no toma conciencia”.
“Reconocen estar en infracción y esto habla de la hipocresía de la sociedad”, criticó el funcionario municipal. A su vez apuntó contra quienes “ante el control pierden la cordura y reaccionan con violencia”, como una forma de solucionar el problema, cuando en realidad lo agravan.
Por último dijo que tampoco puede hablarse de las multas, que “en Santa Fe no se han tocado y siguen teniendo los mismos montos que desde hace una década”.
Infractores suicidas
El 30 de mayo y el 1° de junio hubo dos casos de infractores, que alterados por la pérdida del vehículo, intentaron inmolarse. Otros reaccionan atacando a los empleados municipales.
El primer hecho ocurrió en las inmediaciones de Pedro Vittori y Cándido Pujato, cuando un motociclista fue sorprendido sin papeles que acreditaran la propiedad del ciclomotor, ni carné de conducir. “Antes que se la lleven… la quemo”, le dijo al inspector, que a pesar de intentar retenerlo no pudo evitar el incendio.
Afortunadamente el trabajador no sufrió lesiones graves, y el hombre de 52 años que atentó contra la autoridad fue arrestado, y le iniciaron un sumario judicial que está en trámite.
Al día siguiente, un santotomesino de 64 años se quiso matar frente a las instalaciones de Cable & Diario -Pedro Vittori 3500-, porque el día anterior le habían secuestrado el automóvil en un control vehicular. Fuentes oficiales constataron que el hombre “era un taxista ilegal”. No obstante, el coche sería su único medio de vida, junto con una magra pensión.
Por otra parte, el 13 de julio de 2005 una inspectora de la Dirección de Transporte municipal fue atropellada en pleno control, a pesar del apoyo policial.
En ese entonces se dijo que se trataba de un transporte `trucho’ de pasajeros, que luego de despedir a la mujer del capot, se fugó, con cuatro pasajeros.
Este contenido no está abierto a comentarios

