TRANSPORTE DE CARGAS EN SANTA FE: DICEN QUE EN ESTA SITUACIÓN YA NO PUEDEN TRABAJAR
Vicente Bouvier, asesor legal de la Federación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (Fatac), señaló que el sector no puede seguir más trabajando en las actuales condiciones.
El representante de la entidad señaló que la hipótesis de conflicto ya está planteada y que frente a esto el gobierno provincial no puede mirar para otro lado, ya que el transportista optará por tomar medidas de fuerza y paralizar la actividad.
En tanto, Bouvier también dijo que son dos los ejes de sus reclamos. Uno es el aumento del combustible, que ya incrementó su valor en un 5 por ciento en los últimos 30 días. Mientras que se esperan nuevas alzas para el mes de marzo, cuando culmine el convenio que tiene el Gobierno Nacional con las petroleras.
Asimismo, el otro reclamo es el desfase tarifario que existe. Desde Fatac consideran que el actual precio de los cereales, sobre todo el de la soja, habilita a que el sector productivo soporte un incremento tarifario.
“Históricamente, trabajamos en 300 kilómetros al 8 por ciento del valor de la soja y hoy está trabajándose a apenas el 3 por ciento. Cuando una tarifa tendría que ser 72 pesos la tonelada de flete, hoy es de 20 pesos la tonelada. Así que hay un desfase importantísimo”, aseguró Vicente Bouvier en diálogo con CASTELLANOS.
– Los expendedores de combustible avizoran un aumento importante para el mes de marzo. ¿En caso de que esto ocurra cómo afectaría al sector?
– Se avizoran nuevas alzas en los combustibles. Esto gravitaría enormemente sobre el sector y sobre todo a lo que hace a la actividad económica. Pero, fundamentalmente, sobre el transporte, porque es el insumo que tiene por excelencia para la prestación del servicio. Además, debido a la marcada incidencia que tiene el combustible ya a la fecha está significando el 50 por ciento del valor bruto del flete. Entonces, imaginémonos que pasaría si estos incrementos son de un porcentaje importante. Si ya le come el 50 por ciento del flete el gasoil y queda el 50 por ciento restante para repartir en 31 ítems entre gastos fijos y directos, no sé qué puede pasar.
– ¿Este es uno de los reclamos más fuertes que tiene el sector?
– Hay dos hipótesis sobre las cuales nosotros sostenemos el reclamo. Por un lado, el incremento del combustible, en los últimos 30 días, en el orden del 5 por ciento, a través de la quita de descuentos para las compras mayoristas o precios convenidos en estaciones de servicio. Y por otro lado, el valor de la soja que, realmente, habilita a que se recupere la tarifa. Históricamente, trabajamos en 300 kilómetros al 8 por ciento del valor de la soja y hoy está trabajándose a apenas el 3 por ciento. Cuando una tarifa tendría que ser 72 pesos la tonelada de flete, hoy es de 20 pesos la tonelada. Así que hay un desfase importantísimo.
– ¿Realmente considera que es posible que se aplique un aumento a las tarifas de los cereales?
– Sí, el precio de los cereales habilita que el sector productor soporte un incremento. La crisis del sector que venimos padeciendo es terrible. A pesar de que hay una leve reactivación en ámbitos ligados al transporte, como es la fabricación y venta de camiones, no son precisamente los transportistas en su mayoría quienes cambian sus unidades. Son los productores agropecuarios y los acopiadores, que están comprando camiones y grandes empresarios de transporte. Pero el pequeño está muy lejos de llegar a renovar la unidad.
– ¿Frente a este panorama puede decirse que se preve una paralización de actividades?
– Acá hay una hipótesis de conflicto planteada. El gobierno provincial no puede hacer la mirada para el costado, amparada en que el sector está desregulado. Porque acá hay una realidad muy clara y palpable. De manera que el organismo del área tiene que tomar intervención en esto y buscar un acercamiento de partes, ya que si esto no sucede el único derecho que le asiste al transportista, cuando no puede trabajar, es hacer paro. Entre no trabajar y dejar el camión frente a la casa el resultado es el mismo: una paralización de actividades. Y es el único recurso que se tiene a mano, cuando las soluciones no aparecen a la vista.
– ¿Ya está planteada esta posibilidad?
– Nosotros vamos a convocar a una asamblea para mediados de marzo y vamos a ir manteniendo contacto con otras entidades. Lo ideal sería que trabajemos todos juntos, porque el Gobierno bien gracias. La gente tiene una especial predisposición a revertir la situación, porque ve realmente que no existe motivo o fundamento alguno para seguir cobrando estas tarifas. Es imposible, además todos los elementos que hacen a la actividad así lo habilitan.
– ¿Este desfase se da en todas las provincias o pasa solamente en Santa Fe?
– El problema se da en todas las provincias productoras de cereales. En todas las provincias la tarifa es más o menos la misma. Esto es fruto de la desregulación. El transporte es una actividad eminentemente regulada en cuanto a sus insumos, porque no podés discutir el sueldo del personal, no podés discutir el valor de los peajes cuando llegás a la cabina, no podés discutir el precio del combustible, de los neumáticos ni de los camiones. Entonces, está todo regulado menos el valor del flete que está desregulado. Por eso, hay una parte económicamente débil, enfatizada fundamentalmente en la zona Sur de la Provincia, donde predominan los acopios de Nidera y de Cargil. Son empresas extranjeras y ejercen una marcada hegemonía sobre el transportista.
– ¿Cómo se encuentra en estos momentos el nivel de ocupación?
– La capacidad ociosa está en el orden del 50 por ciento. Ahora están en los últimos coletazos del girasol y ya se da el inicio de alguna cosecha de maíz y de sorgo de primera. Hay un grado de ocupación, pero no es importante. Claramente lo revela el número de camiones que ingresa a Puerto todos los días, que está rondando los 2.500 camiones. Contra los 6.000 de los períodos fijos.
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