TRAS EL ACTO EN LA ESMA, EL GOBIERNO BUSCA CERRAR LA POLÉMICA CON ALFONSÍN
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, afirmó hoy que no se le pretendió “quitar mérito” al ex presidente Raúl Alfonsín en el discurso pronunciado ayer por el presidente Néstor Kirchner en el acto por los 28 años del último golpe militar.
Sin embargo, sostuvo que la sanción de las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final, impulsadas por el ex mandatario radical, “tiraron a la basura todo lo investigado hasta ese momento” contra torturadores y secuestradores que actuaron durante los años de plomo.
Fernández aseguró que “Kirchner tiene un enorme respeto por Alfonsín” y que “el discurso no fue la agresión a un ex presidente, sino la explicación de la falta de contención del Estado a todos aquellos que están buscando a sus hijos. Se pedía perdón por todo lo sucedido”.
Kirchner, en su discurso ante la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), que será convertida en museo, pidió “perdón en nombre del Estado” porque se callaron “durante 20 años de democracia las atrocidades” de la dictadura, lo que provocó una réplica de Alfonsín, quien recordó los juicios a las Juntas y el Nunca Más.
Fernández, en declaraciones radiales, sostuvo que “el planteo del Presidente no le está quitando el mérito a Alfonsín por realizar el juicio a las Juntas, pero la Obediencia Debida y el Punto Final (que liberaron a represores condenados) lo que hicieron fue tirar a la basura todo lo investigado hasta ese momento”.
Por otra parte, el ministro salió a responder a los gobernadores justicialistas que publicaron ayer una solicitada, luego de ser objetados por organismos de derechos humanos de participar en el acto.
“Me parece que la solicitada dice cosas que son injustas; los gobernadores podían haber estado sin ningún inconveniente; nadie se lo prohibía, ni legal, ni públicamente. La solicitada fue innecesaria, creo que todos deberían haber estado”, manifestó Fernández.
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