TRAS EL CACEROLAZO, EL GOBIERNO INSISTE EN QUE HAY QUE DEPURAR A LA POLICÍA
El cacerolazo de anoche contra la inseguridad fue aceptado por el Gobierno como una deuda pendiente con la sociedad. Aunque prefirió hacer hincapié en la necesidad de depurar las fuerzas de seguridad para así poder combatir la delincuencia.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, consideró esta mañana que el cacerolazo espontáneo que se produjo anoche en Capital y Gran Buenos Aires “ha sido una queja objetivamente legítima”. “Los sectores medios de la sociedad reclaman una acción más decidida para terminar con el tema de la delincuencia y tengo la sensación de que ha sido una queja objetivamente legítima”, sostuvo.
En este sentido, el jefe de Gabinete opinó que esta sensación “se profundiza cuando la gente ve que quienes están llamados a cuidarla están involucrados en hechos delictivos”.
“Llegué a mi casa manejando el auto entre gente que tocaba bocina y golpeaba cacerolas. Lo que sí me queda es la legitimidad del reclamo. Creo que lo que tenemos que hacer es extremar los esfuerzos para ver de qué forma podemos colaborar. Hay que involucrarse”, dijo Fernández en diálogo con radio Mitre.
“Yo no sé si las leyes más duras sirven. Acá hay un grave problema de delitos que van mutando y buscan alternativas. La densidad de los delitos no es igual en la provincia de Buenos Aires que en la Capital Federal. Evidentemente son realidades distintas”, aclaró.
De este modo, el funcionario volvió sobre las fuertes críticas que el presidente Néstor Kirchner formuló anoche contra la Policía Bonaerense, a muchos de cuyos miembros vinculó con hechos delictivos.
En el mismo sentido se pronunció el ministro del Interior, Aníbal Fernández. Planteó que, para combatir la inseguridad, “hay que meter el cuchillo a fondo” de modo tal que se logren “extirpar” los casos de efectivos de fuerzas de seguridad vinculados con el delito, y señaló que en esta decisión “no hay maquillaje”.
Sin embargo, aclaró que “la enorme mayoría de las fuerzas de seguridad está compuesta por hombres honestos”.
El funcionario reafirmó la intención oficial de “seguir metiéndole a fondo hasta encontrar en eso que es la inmensa mayoría de los honestos la colaboración que estamos necesitando para dar por tierra con esta situación”.
“Estamos expresando la preocupación de que ya ha habido algunos casos de gente ligada a las fuerzas de seguridad y, cómo se resuelve este tema, metiendo el cuchillo a fondo, no tiene otra solución”, afirmó el titular de la cartera política en una entrevista con la FM Radio Show.
En este marco, el ministro dijo compartir la misma “bronca” expresada anoche por los ciudadanos en un cacerolazo realizado en distintos puntos de la capital y el conurbano en protesta por la situación de inseguridad y sostuvo que el gobierno está “preocupado de verdad” y “trabajando fuertemente” para solucionar este problema.
Por otro lado, el ministro del Interior señaló que el gobierno nacional no sintió el cacerolazo como una protesta en su contra porque “el gobierno piensa exactamente lo mismo que piensan quienes estaban al frente del cacerolazo” y porque “está ocupándose de eso”.
Aníbal Fernández señaló que, por ejemplo, lo que “hay que hacer” en el caso de la familia del joven Pablo Belluscio, secuestrado hace ya 40 días, es “devolverles a su hijo sano y salvo, y, después, seguir buscando a los responsables hasta encontrarlos y castigarlos”.
“Hay que resolver el problema del día, prevenir, pero además tenemos que seguir metiendo el cuchillo a fondo, de manera tal que garantice que la policía recupere la estatura que siempre tuvo que haber tenido y que la perdió”, aseveró Fernández y agregó que, durante muchos años, “el poder político, por conveniencia o falta de acción permitía que estas cosas sucedieran”.
Este contenido no está abierto a comentarios

