TRAS EL TERREMOTO, LAS RÉPLICAS SE HACEN SENTIR EN CATAMARCA
Tal como estaba previsto, las réplicas del terremoto -que ayer se registró en Catamarca y que se expandió por gran parte del país- comenzaron a hacerse sentir. Esta madrugada, en esa provincia se produjo un nuevo temblor que tuvo una magnitud de 4.2 grados en la escala de Ritcher.
Luego del pánico vivido ayer, el temor a que se registren nuevos movimientos provocó que haya poca gente en las calles de Catamarca. Ocurre que la mayor parte de los catamarqueños optó por quedarse en sus casas, donde se sienten más seguros.
Mientras tanto, el gobernador de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral, y los miembros de un gabinete de crisis partieron esta mañana hacia el departamento de Capayán para estudiar los daños que el sismo provocó en la zona.
“El Gobierno está afectado en su totalidad para atender las cuestiones prioritarias a esta situación”, aseguró el gobernador. Y destacó que tanto el presidente Néstor Kirchner como el ministro del Interior, Aníbal Fernández, “están comprometidos” a prestar ayuda.
Capayán, un departamento vecino a la capital catamarqueña, es una de las regiones más afectadas por el sismo de ayer. Unas veinte casas precarias se derrumbaron y sus habitantes tuvieron que ser evacuados y alojados en diferentes edificios públicos.
“Se están adoptando todas las medidas políticas para satisfacer las necesidades de las familias afectadas”, aseguró el secretario de Desarrollo Social, Pablo Córdoba Molas, quien detalló que ese organismo está asistiendo a todas las zonas afectadas.
Por otra parte, según un informe de la Dirección de Infraestructura local, las iglesias, las escuelas, los hospitales y otros edificios públicos son los que más sufrieron los efectos del terremoto. Tienen grandes grietas en sus paredes y techos agrietados, por lo que la mayoría de ellos hoy no abrieron sus puertas.
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