TRAS LA MUERTE DEL REY FAHD, EL PETRÓLEO TOCÓ UN NUEVO RÉCORD
La política y los mercados volvieron a dar otra muestra de su interrelación. Es que la muerte del rey Fahd, de Arabia Saudita, un aliado histórico de EE.UU. y propietario nominal del trono del primer exportador mundial de petróleo, fue una de las causas del nerviosismo que se registró en los principales centro financieros, y que influyó en una nueva suba récord del crudo.
Así fue que el petróleo de Texas (WTI) cerró con un nuevo techo de 61,57 dólares el barril tras superar durante la sesión los 62 dólares. El récord anterior en una sesión, establecido el 6 de julio, era de 61,35 dólares.
Los contratos para septiembre del WTI incrementaron su precio en 1,00 dólar respecto de la sesión anterior y llegaron a negociarse a 62,30 dólares por barril después de la media sesión. Los contratos de gasolina y de gasóleo de calefacción también registraron un repunte en sus valores y reforzaron la tendencia alcista del valor del crudo.
“Los inversores hablan sobre (el rey) Fahd, pero tenemos problemas de refinación”, dijo Mike Fitzpatrick, analista de Fimat. “Nadie habla sobre Irán y sus problemas potencialmente importantes”, añadió Fitzpatrick.
Irán pidió hoy por carta a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) que retire los precintos de su planta de Ispahan para poder reanudar sus actividades de enriquecimiento de uranio.
Además, una refinería del grupo ExxonMobil, en Illinois, EE.UU., de una capacidad de 245.000 barriles diarios, registra problemas técnicos, en un momento en que los operadores ya están preocupados por varios incendios en refinerías estadounidenses la semana pasada.
Los precios habían subido a comienzos del día por la noticia de la muerte del rey Fahd, muy enfermo desde hace una decena de años. Pero los analistas creen que su muerte no debería tener consecuencias a largo plazo.
El adiós del monarca
La muerte del Fahd, de 84 años, quien mantuvo a Arabia Saudita cerca de Estados Unidos y que desde hace 10 años sólo gobernaba en los papeles debido a que sufría una apoplejía, fue confirmada por la corte saudíta y dada a conocer por televisión. El príncipe heredero, su hermanastro Abdalá bin Abdel Azis, lo sucederá en el trono.
“Con todo el dolor y tristeza, la Corte Real, en nombre del su alteza, el príncipe heredero Abdalá bin Abdel Asís, y todos los miembros de la familia, anuncia la muerte del Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, el rey Fahd bin Abdul Aziz”, señala el comunicado oficial leído por el ministro de Comunicación, Iyad bin Amin Madani.
El rey Fahd ostentaba el mayor de los honores dentro del mundo musulmán: ser el custodio de los dos lugares más santos para esa religión. Se trata de la mezquita de La Meca, hacia donde se inclinan los islámicos para rezar cinco veces al día, y la de Medina, donde fue enterrado el profeta Mahoma tras su muerte en el año 632.
El ministro Madani indicó solamente que el rey murió debido a una enfermedad en el Hospital Especializado Rey Faisal, en Riad. Allí había ingresado el 27 de mayo y sufría problemas cardio-respiratorios. Desde hace años, tenía diabetes. El funeral tendrá lugar mañana en la capital del país.
Inmediatamente después de confirmarse el deceso, las cuatro cadenas de televisión saudíes, además de los canales árabes internacionales por satélite, interrumpieron sus programaciones y comenzaron a emitir la recitación de El Corán, el libro sagrado de los musulmanes.
El nuevo monarca, de 82 años, el príncipe sultán Abdalá bin Addel Azís ejercía el poder desde que se declaró la enfermedad de su hermanastro, en 1995. Hasta ahora era vicepresidente primero y se mostró más conservador y panarabista que Fahd. El hasta hoy ministro de Defensa fue proclamado rey de Arabia Saudita.
El nuevo monarca es considerado un impulsor de los tímidos primeros pasos hacia la reforma que dio en los últimos años Arabia Saudita, entre ellos las primeras elecciones comunales y la posibilidad de que ahora las mujeres puedan optar por nuevas carreras profesionales. En 2002, Abdalá causó una conmoción durante una cumbre árabe, en Beirut, cuando urgió a otros líderes árabes a aceptar su iniciativa de paz para Cercano Oriente, que preveía relaciones diplomáticas con Israel a cambio de su retirada de los territorios ocupados en 1967.
Apoyada en su economía basada en sus ricas reservas petroleras, Arabia Saudita posee amplias inversiones en todo el mundo árabe y numerosos saudíes -la familia real en particular- realizan acciones de caridad en toda la región.
La muerte del rey Fahd fue recibida con pesar en todo el planeta y profunda conmoción en el mundo árabe. Siria, Irak, Líbano, Bahrein, Omán y Egipto son algunos de los países que decretaron tres días de luto. Jordania anunció un período de 40 días de duelo. La Liga Árabe pospuso la cumbre programada para este miércoles en el balneario egipcio de Sharm al Sheij.
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