TRAS LA TRAGEDIA, LOS FAMILIARES INGRESAN AL PENAL
Después de la tragedia en el pabellón 16 de la cárcel de Magdalena, donde una gresca, motín y un incendio dejaron este fin de semana 32 reclusos muertos, los familiares de los detenidos ingresaban esta mañana al penal, donde también comenzaron las pericias que buscan determinar como ocurrieron los hechos.
La situación en el penal ya se había normalizado ayer por la mañana, después de que la cárcel permaneciera tomada por los internos durante la noche del sábado.
Según reiteró el ministro de Justicia bonaerense, Eduardo Di Rocco, en declaraciones a radio Mitre, la investigación que ya inició la cartera a su cargo indica que todo comenzó con “una pelea muy grande en el pabellón 16, donde no están los detenidos más peligrosos y conflictivos”.
El ministro confirmó que, según la fiscalía que investiga el caso, hay cadáveres que tenían escudos -armados con envases tetra brik- que los presos usan para defenderse de los ataques con cuchillos caseros, denominados “facas” o “púas”, y que uno de los heridos más graves es un guardia que intentó separar a los reclusos durante la pelea. En total, además de los 32 muertos, 6 guardias y 6 presos resultaron heridos.
Rocco rechazó que los guardiacárceles hayan tenido algo que ver con la tragedia y señaló que “el foco (de fuego) fue impresionante” y que algunos detenidos que habían conseguido liberarse “dificultaron las tareas” para apagar el incendio que siguió a la riña. También sostuvo que “el penal fue recuperado sin ningún disparo” y que si se escuchó alguno pudo haber sido un tiro al aire realizado como “advertencia en el momento del amotinamiento”.
El ministro reconoció, asimismo, que la superpoblación es uno de los problemas causantes de este tipo de tragedias y señaló que las mayores dificultades se dan “en los penales de máxima seguridad, donde es alojada esta nueva población que tiene el servicio penitenciario” bonaerense, donde, dijo, “el 62 por ciento de los 24.700 detenidos” tiene entre 18 y 32 años. “Son jóvenes, violentos, tienen compromiso con drogas, y es ahí donde tenemos el mayor talón de Aquiles”, reconoció.
La Unidad Nº 28 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) está ubicada a 3.000 metros de la localidad de Magdalena y a 120 kilómetros de la Capital. Los hechos del fin de semana se desataron en el Pabellón 16, denominado de “autodisciplina”, donde conviven 60 personas en un galpón sin celdas.
Algunos familiares aseguran que los guardias cerraron las salidas y por eso los presos murieron ahogados por el humo del incendio que siguió a la pelea, mientras que desde el SPB aseguran que intentaron ayudar en la evacuación y no descartan que algunos detenidos fueran los responsables de impedir la salida de sus compañeros.
En un momento los guardias se replegaron y los presos salieron del Pabellón 16 y abrieron los pabellones vecinos. Luego saquearon e incendiaron el taller y finalmente, con las herramientas que se llevaron de allí, liberaron a todos los pabellones del penal. Entonces se registraron quemas en la cocina, los almacenes y otras dependencias. Para la 1 de la madrugada la cárcel de Magdalena estaba tomada por los internos y la guardia se había replegado al perímetro. El control del penal recién fue retomado a las 8 del domingo.
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