TRAS LAS ELECCIONES, SUBIÓ LA CONFIANZA DE LOS CONSUMIDORES
Luego de las elecciones legislativas que dejaron un respaldo al Gobierno, la confianza de los consumidores aumentó 4,9 por ciento durante octubre en comparación con el mes anterior, según el índice que elabora la Fundación Mercado.
Sin embargo, el índice de confianza de los ahorristas retrocedió 1,5 por ciento mientras que, por el contrario, el que mide a las familias creció 4,22.
“Después de las elecciones legislativas, y ante el resultado expuesto, los consumidores han ajustado sus expectativas en función de una continuidad del eje de gobierno que garantiza la ausencia de cambios bruscos en los próximos meses”, explicó la entidad.
Sin embargo, advirtió que “la estabilidad política no llega a despejar la incertidumbre en la marcha general de la economía, de esta forma los indicadores de consumo no evolucionan en conjunción con las expectativas y muestran que las familias en los próximos meses tiendan a tratar de mantener su consumo, más que a aumentarlo”.
Los indicadores muestran que la tendencia de consumo de corto plazo se encuentra acotada por dos causas: los índices inflacionarios y la evolución de ingresos.
De acuerdo con este relevamiento, la confianza de los consumidores se ubicó en 39,8 por ciento; el de los ahorristas en 32,3 y las familias en 38,9.
Desde el punto de vista interanual, se registró un alza de 12,4 por ciento en la confianza de los consumidores; del 3,4 en el caso de los ahorristas y 11,4 el de las familias.
Por otra parte, los planes de compra de bienes durables alcanza a 5,3 por ciento, mostrando una retracción frente a la recuperación insinuada en septiembre.
Si bien la capacidad de ahorro subió nuevamente a 3,3 por ciento, por encima del promedio anual de 2,9, las expectativas de ahorro bajaron un 17,8 por ciento y el ahorro respecto al mes anterior disminuyó un 16,7, demostrando la retracción de la situación de ahorro.
“Un 10,2 por ciento declara haber aumentado sus ingresos familiares en los últimos tres meses, mientras que un 12 los ha disminuido”, señala el informe.
Agrega que “este saldo negativo explica en cierta forma el aumento de expectativas y a la vez el retraso del consumo y las posibilidades de ahorro futuro, ya que se está desahorrando para mantener el consumo presente”.
La entidad indicó que “las expectativas subieron tres meses consecutivos, pero durante esos meses la situación presente se mantuvo por debajo del promedio anual”.
“Esto muestra que, una vez despejada la incertidumbre electoral y convalidada las expectativas, los consumidores vuelven a ver su situación de consumo. Aquí es donde observan sus ingresos en función del nivel de empleo, la tasa inflacionaria y el tipo de cambio, que funciona como termómetro de la situación macro”, sostiene el informe.
Por otra parte, considera que “si bien los resultados no muestran una zona crítica, debido a que noviembre no presenta generalmente situaciones coyunturales que impacten en la percepción de los consumidores (es como “un mes de paso” hacia el fin de año)”.
Este contenido no está abierto a comentarios

