TRAS LAS PROTESTAS, EL GOBIERNO CHILENO RECHAZÓ EL ULTIMÁTUM DE LOS ESTUDIANTES
El gobierno chileno rechazó hoy el ultimátum lanzado por los estudiantes secundarios en ese país, quienes habían dado plazo hasta el próximo viernes para que el ejecutivo respondiera a sus demandas tras dos días consecutivos de protestas masivas en Santiago. “El gobierno no opera en base a ultimátum”, dijo el vocero Ricardo Lagos Weber al termino de una reunión encabezada por la presidenta Michelle Bachelet, en el palacio de La Moneda.
El Gobierno chileno replicó así a los líderes estudiantiles que habían establecido un ultimatún para que respondieran a sus demandas, tras lo cual queda latente la amenaza de desatar “una movilización social” para el lunes que podría incluir a sectores de los trabajadores. El ultimátum había sido comunicado cuando los estudiantes retomaban el diálogo con las autoridades tras el estallido de choques entre los manifestantes y la Policía.
Los estudiantes se concentraron hoy en la Plaza Italia para protagonizar una segunda jornada de protesta en reclamo de una profunda reforma educativa. Pero lo que era una inicialmente una manifestación pacífica se fue tornando en violencia. Al igual que ayer, se registraron duros choques con los alumnos que exigen, entre otras cosas, la gratuidad en la Prueba de Selección Universitaria y en los pases escolares para el transporte público.
Nada calmó el ánimo de los alumnos: ni el relevo del jefe policial que ayer estuvo a cargo del operativo policial, anunciado esta mañana por Michelle Bachelet. Unos pocos alumnos, algunos encapuchados, comenzaron a lanzar piedras. Los carros hidrantes respondieron intentando dispersarlos. “He ordenado remover al prefecto de Fuerzas Especiales. También ordené que el nuevo prefecto sea el director de la Escuela de Suboficiales de Carabineros”, anunció el general José Bernales.
A la protesta de los alumnos secundarios se unieron hoy profesores y estudiantes universitarios, quienes demandan una reforma que permita elevar la calidad de la enseñanza y eliminar la brecha social entre estudiantes de colegios privados y públicos. También reclaman la gratuidad en el transporte público y en la Prueba de Selección Universitaria (PSU) que deben rendir para iniciar estudios superiores.
Los incidentes registrados en todo el país, especialmente en Santiago, donde la policía disolvió la masivas manifestaciones estudiantiles, terminaron con más de 700 detenidos. Tras casi seis horas de reunión con el ministro de Educación, Martín Zilic, los estudiantes se retiraron de la Biblioteca Nacional para continuar con las protestas en demanda de una mejor educación, aunque con un ánimo mucho más positivo del que habían mostrado al comenzar el encuentro.
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