TRAS UNA SEMANA AGITADA, LA MUNICIPALIDAD RETOMA LA NORMALIDAD
La conducción de Asoem decidió acatar anoche la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Estado de Trabajo -en el marco del conflicto municipal-, en un encuentro que duró hasta cerca de la medianoche, en la sede gubernamental de calle Rivadavia.
Tras varias horas de negociación y un cuarto intermedio desde las 19 hasta las 21.30 hs, los dirigentes gremiales acataron la medida dispuesta por la dependencia laboral, a cambio del levantamiento de las sanciones aplicadas contra algunos empleados y tras la promesa de los funcionarios municipales de sentarse a una mesa de diálogo por la cuestión salarial.
A pesar de la decisión tomada por los dirigentes del gremio, la expectativa estuvo centrada en la conducta de los trabajadores en relación a la decisión tomada anoche.
Según se indicó, las actividades se normalizaron de manera lenta en algunas de las dependencias oficiales. No así en el Tribunal Municipal de Faltas, donde se aguarda la inmediata reincorporación del suspendido Director, Dr. Cornelio Collins, y se informó que no está en funcionamiento el sistema informático, por lo cual, aún no se atiende al público.
En tanto, en el Centro Municipal de Educación Vial, hasta las 9 hs. se exhibió un cartel que rezaba “estamos de paro”. Por la mañana, el Subsecretario de Control, Norberto Berlanga aseveró que las tareas vuelven a la normalidad, y sólo se registran algunas demoras relacionadas con el sistema informático.
“En lo que al tránsito refiere, la gente se puede quedar tranquila que no vamos a tener inconvenientes”, aseveró el funcionario. Sobre la actividad en el Cementerio, Berlanga confirmó que según su conocimiento, “desde el martes, las tareas se están desarrollando de manera normal y no hubo inconvenientes de mayor alcance”.
Por otra parte, los empleados municipales manifestaron posiciones encontradas con relación a la conciliación obligatoria aceptada anoche.
Por un lado, Miguel Bullrich, manifestó que “muchos compañeros siguen disconformes. De llevarse a cabo los descuentos de los días no trabajados se va a agravar el conflicto y no sé cómo va a terminar. La gente está inquieta y algunos compañeros dijeron que si se hacen los descuentos no se acata la conciliación, por lo tanto se tendrá que llamar a una reunión de delegados”.
Por otro lado, Juan Medina expresó su conformidad con el acatamiento. “Creo que era un conflicto que aparentemente no tenía salida y a través de la metodología que se llevaba a cabo lo único que se lograba era la división entre los trabajadores y que se castigue más a los compañeros. Luego de que acatamos la conciliación se sacó del medio un elemento negativo que eran las suspensiones de varios directores, y se conformó un canal de negociaciones”, aseguró.
UNA VOTACIÓN CON MUCHAS DUDAS
Los representantes de Asoem ya habían tomado ayer la decisión de acatar la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo, tras el recuento de votos del plebiscito realizado durante toda la mañana de ayer. En el mismo, votaron sólo mil trabajadores de los 3.700 que tiene la municipalidad, y de los cuales, el 80% (de los que votaron) se inclinó por aceptar la instancia dictada por el organismo laboral.
Sin embargo, y a pesar del contundente resultado, varios delegados gremiales expresaron su disconformidad con el plebiscito, y solicitaron (a través de un Petitorio) que se deje sin efecto la votación.
“No se puede sufragar de otra forma”, aseguró la representante de un grupo de trabajadores disidentes, Alicia Trentino, que argumentó su afirmación en los Artículos 82 y 83 del Estatuto del empleado Municipal, donde queda establecido que una votación secreta -como el plebiscito- no se puede realizar posteriormente a una asamblea.
Trentino agregó que “la Asamblea decidió que con un gesto por parte del Intendente (Ezequiel Martín Balbarrey), tiene toda la aceptación de la gente de volver a reunirse en la mesa de negociación salarial. Un gesto es dejar de lado las suspensiones a los directores. Esa medida fue echar combustible al fuego”.
Vale recordar, que ayer por la mañana, los empleados municipales se encontraron con cuatro urnas dispuestas por el gremio Asoem, para emitr opinión sobre el levantamiento de las medidas de fuerza, pero con un detalle: ningún dirigente del gremio se hizo presente en el Municipio y en muchas reparticiones se decidió no acompañar la propuesta del sindicato para determinar qué se hace con la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la provincia.
Con un fuerte operativo policial y la custodia de efectivos de gendarmería, los cuatro lugares elegidos para que el personal pueda efectivizar su votación fueron: la sala de informática del Palacio Municipal, las instalaciones del Liceo, los galpones de Maestranza y la base Derqui.
CÓMO FUE EL PROCESO QUE DERIVÓ EN LA VOTACIÓN SECRETA
“En el conflicto municipal hay muchas connotaciones, no es solamente un problema salarial, sino que se mezclan muchas cosas. Todo conflicto puede llegar a su cause si se aplica la racionalidad”, expresó el pasado viernes el intendente. A la vez atribuyó los conflictos y las peleas a diferencias entre los empleados y dijo que la calificación de “enemigo” que tuvieron los empleados, “es una opinión irrelevante”.
Ante la pregunta de un periodista sobre el posible agravamiento del conflicto y por lo tanto la negociación directa y personal del intendente, Balbarrey respondió “veremos que medidas tomaremos, pero mis funcionarios tienen instrucciones para trabajar en el conflicto”.
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