TRASLADAN A RAÚL CASTELLS AL PENAL DE MARCOS PAZ
El detenido dirigente piquetero Raúl Castells fue trasladado hoy al penal de Marcos Paz, luego de haber permanecido en la alcaidía de la Superintendencia de Investigaciones Federales, en Villa Riachuelo, desde su traslado desde Resistencia, donde fue detenido el sábado.
Así lo consignaron fuentes policiales, quienes detallaron que el traslado del titular del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) -quien realiza una huelga de hambre a raíz de su nueva detención- fue dispuesto luego de que se negara a someterse a una revisión médica.
El líder piquetero volvió a quedar detenido el fin de semana pasado a raíz del procesamiento por tentativa de extorsión dictado en su contra por el juez Facundo Cubas, a cargo de la causa que lo investiga por una protesta realizada en diciembre pasado en un local de la cadena McDonald’s del microcentro porteño.
Debido a que el procesamiento por este hecho se sumó a una condena por dos años de prisión por coacción contra una sucursal de Carrefour en la provincia de Buenos Aires, a la que también Castells y sus seguidores le reclamaron la entrega de alimentos, el juez Cubas dispuso la detención de Castells, que se concretó el sábado en Resistencia.
El lunes por la noche, el titular del MIJD y desde esta semana también candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires fue trasladado por vía aérea desde la capital chaqueña hacia Buenos Aires, adonde quedó alojado en la alcaidía de la Superintendencia de Investigaciones Federales, en el barrio porteño de Villa Riachuelo.
Allí, fuentes policiales señalaron que, excepto por su actitud de no dejarse someter a revisiones médicas -obligatorias a raíz de la huelga de hambre que realiza hace ya por cuarto día-, su conducta es la de un “preso modelo”. De hecho, según relataron las fuentes, Castells se negó primero a ser revisado por personal médico de la alcaidía y, luego por médicos del SAME.
Además, los informantes indicaron que el dirigente piquetero recibía por parte de su esposa, Nina Peloso, diarios y publicaciones políticas y tenía como libros de cabecera la Biblia, El Payador Perseguido, de Atahualpa Yupanqui y el Martín Fierro, de José Hernández.
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