TREMENDO CASO DE GATILLO FÁCIL
Los múltiples testigos del barrio donde se produjo la desgracia dieron un testimonio inequívoco: que Diego Fernández, un estudiante de 8° año de la Escuela General Básica, era un chico tranquilo y ajeno a cuestiones delictivas. Eso lo refrendó categóricamente Mónica Borra, la directora de la escuela Vicente Anastasio Echeverría, quien salió disparada hacia el hospital a llevarle dinero de la cooperadora a la familia.
“El policía amartilló su arma y disparó contra él”, señaló uno de los vecinos a un canal de TV rosarino. La jueza de instrucción N° 2, Alejandra Rodenas, ordenó que el agente del Comando Radioeléctrico, de apellido De Marco, permanezca detenido.
El ataque contra Diego ocurrió en Castellanos y Aurora, en la zona sur de Rosario. Según Gloria Vergara, madre del chico, su hijo volvía de la escuela con un amigo cuando ambos empezaron a correr atemorizados, aseguró, porque habían notado que un ladrón del barrio apuraba el paso hacia ellos. “Los chicos se asustaron y se metieron en la casa de un vecino. El policía entró, esposó primero al amigo de mi hijo y después lo corrió a mi hijo, que escapaba, y le disparó por detrás”.
Este contenido no está abierto a comentarios

