TRES AÑOS DE PRISIÓN EN SUSPENSO AL EX CONTADOR DE MARÍA JULIA ALSOGARAY
La condena del tribunal oral número uno a Furlone coincidió con la pena que había pedido la fiscalía. E incluyó una inhabilitación por siete años para ejercer la profesión.
En cambio la querella de María Julia Alsogaray -quien no estuvo en la sala de audiencias durante la lectura del veredicto- encabezada por el abogado Eduardo Durañona, había pedido la pena de tres años y siete meses de prisión de cumplimiento efectivo.
El veredicto fue dictado por los jueces Martín Vazquez Acuña, María Cristina Camiña y Ricardo Rongo, del tribunal oral número uno.
La audiencia de hoy marcó el epílogo de un juicio oral que comenzó el 17 de junio y a lo largo del cual desfilaron más de una decena de testigos, entre ellos la propia María Julia, quien postergó su declaración porque el día antes del comienzo del debate murió su madre.
El contador Furlone, quien declaró como testigo en la causa en la que María Julia resultó condenada por un tribunal oral federal a tres años de prisión por enriquecimiento ilícito y obligada a devolver unos 622 mil pesos, llegó a juicio imputado por el desvío “en provecho propio importante sumas de dinero”.
Durante las audiencias, María Julia cuantificó esa suma en más de 150 mil pesos, en tanto que Furlone se autodefinió como un “chivo expiatorio” para ocultar una presunta evasión fiscal de la ex funcionaria.
Incluso Furlone sugirió que su situación era producto de una supuesta maniobra que habrían urdido María Julia Alsogaray y el ex titular de la DGI en tiempos del menemismo, Ricardo Cossio, quien también declaró como testigo durante el juicio. Además de los tres años de prisión y los siete de inhabilitación, el tribunal impuso a Furlone el pago de las costas del juicio.
Furlone era el contador de la familia Alsogaray desde 1983. Según relató ayer María Julia, la relación empezó a resquebrajarse cuando ella recibió una inspección impositiva; revolviendo papeles, advirtió que el dinero que le había dado a su contador para que le abonara Ganancias de 1991 y 1992 nunca llegó a la DGI.
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