TRES ARGENTINOS PIERDEN SU IDENTIDAD POR DÍA
Personas que estuvieron a punto de perder su casa, otras a las que le embargaron el sueldo o aquellas cuyo nombre fue utilizado para robar cajas de seguridad, son algunas de las consecuencias más usuales de un delito que perjudica a tres argentinos por día.
Cifras oficiales datan que en la Capital se triplicó la cantidad de casos de robo de identidad y que en los Estados Unidos afecta a varios millones de personas causando perjuicios económicos por casi 5 mil millones de dólares anuales, según publicó el diario La Nación.
El matutino destacó los casos de Carlos Huergo, un comerciante de la zona de Boulogne que estuvo a punto de perder su casa; Mirta Liliana Riccio, una empleada de Suipacha, a quien le embargaron tres veces el sueldo, y Raúl Revainera y Raúl Orellana, cuyos nombres fueron utilizados por dos delincuentes para ingresar en el recinto de las cajas de seguridad de la casa central del Banco Nación.
Hay denuncias de personas que reciben en sus casas correspondencia de bancos con aviso de cheques rechazados de una cuenta corriente que nunca abrieron.
Los datos que maneja la Procuración General de la Nación aseguran que, en lo que va de 2005, en la Argentina se iniciaron 242 sumarios por robo de identidad, casi tantas como en los doce meses del año anterior. Durante el mismo período, las fiscalías federales del interior del país comenzaron 541 investigaciones por el mencionado delito.
O sea que cada 24 horas, tres argentinos “pierden” su identidad.
En 2003 se habían denunciado en la Capital Federal 106 casos de “falsificación o uso de documentos destinados a acreditar la identidad”. Y al año siguiente, las distintas fiscalías federales de la ciudad de Buenos Aires investigaron 288 causas.
El robo de identidad, calificado en el ámbito penal como “delito de guante blanco” (porque a diferencia de lo que ocurre con los delitos contra la propiedad, donde los delincuentes amenazan con un arma a sus víctimas, en el robo de identidad, no hay contacto entre víctima y victimario) no está contemplado en el Código Penal, aunque dicha modalidad delictiva reúne delitos como la estafa y la falsificación de documento de identidad.
Sin embargo, se trata de una modalidad que afecta la vida y los bolsillos de las víctimas, que se dan cuenta del delito que sufrieron cuando comienzan a lloverle cartas documento y demandas por cheques rechazados o tarjetas de crédito que nunca gestionaron.
Si bien el Registro Nacional de las Personas (Renaper) reforzó en los últimos meses las medidas de seguridad para tratar de evitar la falsificación de DNI, fuentes del organismo aseguran que hasta que no se cambie el material de los documentos “será muy difícil combatir este tipo de delito debido a que el papel lo hace vulnerable a la falsificación”.
La fragilidad en el control de seguridad de los documentos es una de las causas que desde la Organización Veraz adjudican al delito. Mario Vicens, gerente general la entidad, aseguró que “habría que revisar el proceso desde la misma emisión del documento de identidad, asegurando controles de impresión y almacenamiento, hasta que el DNI llega a las manos del titular del documento emitido” y destacó que “hay grandes cantidades de documentos que la gente nunca va a retirar del organismo emisor”.
PARA NO CAER EN LA TRAMPA
* Los jubilados parecen ser la mayoría de las víctimas de los robos de identidad, por lo que desde la División Delitos Económicos de la policía bonaerense recomendaron no entregar la fotocopia del DNI a cualquier persona.
* La existencia de falsos gestores que seducen a jubilados para obtener un préstamo usurpan la identidad para cobrar el crédito y se quedan con el dinero.
* Llamadas dudosas: aconsejan no entregar datos ni el número del DNI por teléfono, especialmente en el caso de promociones y sorteos.
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