TRES DE CADA CUATRO EMPRESAS ARGENTINAS SON FAMILIARES
Tres de cada cuatro empresas argentinas son emprendimientos familiares cuyo objeto no es sólo hacer negocios sino arraigarse en la sociedad.
Si bien en la Argentina el fonómeno de las empresas familiares no está considerado como un punto diferenciador, pese a que existen más de 3.500 firmas de este tipo, en Europa y en Estados Unidos tiene un trato privilegiado debido a la cantidad de empleo que generan y su participación en el producto bruto.
Estas empresas se dedican a distintos rubros pero, sin duda, el porcentaje mayor pertenece al ramo textil donde se estima que 95 por ciento de ellas tiene lazos sanguíneos.
Los datos fueron aportados a Télam por Jorge Hambra, presidente del Club de Familias, una organización que nació en 2001 y agrupa a empresas de este tipo con el fin de asesorarlas en sus problemáticas específicas.
Hambra contó que a estas compañias no se las debe tratar como pequeñas y medianas empresas (Pymes) debido a que “desde sus inicios pueden llegar a pasar por todos los estados desde una pequeña empresa hasta convertirse en una de las más grandes”.
“Tienen una problemática muy particular ligada a los riesgos de la emocionalidad con la que se toman las decisiones”, explicó.
No obstante, se caracterizan por “tomar decisiones con rapidez, lo cual las hace muy adaptables a los diferentes momentos económicos que puede atravesar un país”.
Entre las amenazas se encuentran los problemas vinculados a la profesionalización de los que las integran, el ingreso o egreso de nuevos familiares-socios, y en particular, la sucesión.
Una empresa familiar es aquélla cuyo control y dirección está en mano de una, dos, o tres familias que la controlan, aunque no siempre tengan el paquete mayoritario.
“Es decir, cuando el management tiene características familiares”, definió Hambra.
Por citar algunas, figuran Ricky Sarkany, Bameule de Quickfoods, Jorge Ader de Tasa Logística, Daniel Kalpakian, Guillermo y Lucila Dietrich, Jorge Cabrales, Daniel Stamboulian, y Ciudadela, entre muchas otras.
Entre las más antiguas se encuentra la empresa Fluidos Manchester, que fabrica pesticidas desde el año 1900.
En tanto, el objetivo del club es “bajar las barreras de entrada para que la gente consulte: hacemos reuniones, damos información, generamos boletines, y contamos historias que le puedan servir a la gente”.
También “buscamos desarrollar productos de alta calidad e investigamos las nuevas herramientas de otros países que son más amplios en este sentido”, afirmó el representante de la agrupación.
Además recomendó a la hora de comenzar una empresa familiar “evaluar las reglas con las que se tomarán las decisiones que afecten los intereses de los integrantes para evitar la improvisación, que fomenta el conflicto y propicia el caos”.
Hambra agregó que “aunque se considera esto último una exageración, esa creencia parte de la idea de que los familiares se conocen íntimamente, pero eso no es así, y por eso se requiere de previsiones para evitar luchas internas que han derruido grandes negocios”.
Otra de las sugerencias fue que quienes comiencen a trabajar lo hagan fuera del ámbito de la empresa familiar para asegurar el éxito a largo plazo de las generaciones fundadoras.
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