Tres de cada cuatro personas dejan de fumar sin ayuda médica
Así lo afirmó Verónica Shoj, médica coordinadora de la Alianza Libre de Humo de Tabaco Argentina (Aliar), quien sostuvo que "la decisión de dejar de fumar es lo más importante a la hora de hacerlo y a mayor números de intentos hay más chance de éxito".
Shoj reconoció que "es muy frecuente que haya una recaída cuando se deja de fumar", pero opinó que "no hay que frustrarse ante esa situación, sino por el contrario, hay que intentar tantas veces como sea necesario hasta poder dejar la adicción".
En ese sentido, aludió a un estudio del director del Departamento de Epidemiología y Salud Pública del Colegio de Londres, Robert West, que "demostró en un seguimiento de un grupo de personas que se propuso dejar de fumar y que lo intentaba cada año con varios episodios de recaídas, más del 90% logró abandonar el cigarrillo al cabo de cinco años de ser consecuentes en sus intentos".
Shoj sostuvo que "no hay que hacerle creer a la gente que se sale del cigarrillo sólo con medicación y tratamiento médico, porque un remedio puede duplicar o triplicar la posibilidad de éxito, pero el entorno y la voluntad son importantísimos".
Se estima que el 80% de los fumadores en tratamiento con medicación reinciden en la adicción, durante el primer año, dijo la especialista, quien insistió en la importancia de poder ayudar a esa población en el país con medidas como la aprobación de la ley de ambientes 100% libres de humo, cigarrillos caros y advertencias en los atados, con fotos de enfermos de cáncer por el tabaco.
"Hay que llegar a la conciencia del fumador y estimularlo a que no fume", dijo Shoj.
Una investigación a nivel mundial del especialista australiano Simon Chapman, líder de los programas internacionales de control del tabaco, "demostró que tres de cada cuatro fumadores dejaron el cigarrillo sin medicación y ayuda médica".
No obstante, aclaró que "eso no quiere decir que los fármacos no sean útiles porque hay casos en que no queda otra que medicar, pero ese estudio subraya que la convicción y la voluntad para dejar de fumar, cuando está respaldada con políticas públicas, hace que todo sea más facil".
Shoj consideró que "un ambiente totalmente libre de humo no sólo hace que no se fume, sino que también es un estímulo para disminuir la ansiedad del fumador, la cual crece cuando ve fumar".
Para ejemplificar, contó que en lugares de la provincia de Santa Fe, donde se aplica la ley de ambientes sin humo, dismuyó en un 28% la cantidad de infartos agudos de miocardio y hay menos fumadores pasivos con complicaciones.
Por su parte, Alejandro Videla, neumonólogo del Hospital Universitario Austral (HUA), estimó que "al cabo de un año, menos del 10% de los fumadores que buscan abandonar la adicción del tabaco sin ayuda lo logran".
El especialista opinó que "sin duda es alentador pensar que un gran número de personas abandonan el cigarrillo exitosamente y de golpe, solamente gracias a la fuerza de voluntad y sin una estrategia puntual".
"Pero también hay muchos otros que necesitan preparar su cesación y trabajar sobre ella consultando a especialistas y recibiendo tratamiento integral", consideró.
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