TRES EDITORIALES CHINAS PUGNAN POR LOS DERECHOS DE GARCÍA MÁRQUEZ
Tres editoriales chinas -una estatal y dos provinciales- se disputan el derecho a publicar en mandarín la novela “Cien años de soledad”, de Gabriel García Márquez, considerado en China el único clásico vivo en castellano. Todas enviarán delegados a la Feria del Libro de Francfort para conseguirlo.
“Espero tener éxito en mi misión en Francfort, donde China acudirá en octubre con un pabellón de 320 metros cuadrados y más de 200 personas, dijo a EFE Hu Zhencai, quien selecciona los libros en castellano que publicará la Editorial de Literatura del Pueblo (estatal), la mayor especializada en literatura extranjera.
Según Hu, la adquisición de los derechos del autor colombiano será también un decisivo paso para luchar contra la piratería, ya que para disuadirla “los haremos valer legalmente”.
La confianza en avanzar en Francfort en la obtención de los derechos, por una cifra no revelada para no alertar a las competidoras (Editorial Versiones de Shanghai y Editorial de Yunnan), llevó también a elegir al traductor invitado a llevar al mandarín la novela: Liu Xi Liang, presidente de la Asociación de Traductores y ex viceministro de Radio, Cine y TV.
“Su castellano es de un nivel muy alto”, afirmó Hu, tras señalar que se traducirá de nuevo toda la obra del autor colombiano, dejando atrás versiones en mandarín de antes de la firma por China del Convenio de Berna (1992), consideradas “piratas”.
La decisión de ofrecer un precio “adecuado” por los derechos de “Cien años de soledad” primero y por el total de la obra del García Márquez después, se apoya en la presunción de que la producción del Nobel de Literatura se comercializará fácilmente.
Unas 600 editoriales estatales y provinciales se reparten el mercado de la edición en China, sector donde el capital privado no puede entrar. Cada provincia cuenta con una editorial de literatura y arte y el resto son las encargadas de publicaciones de ministerios y organismos.
A los 80 años
“Haríamos coincidir en 2007 el lanzamiento de Cien años de soledad en mandarín con su 80 cumpleaños, siguiendo la tradición china de publicar con ocasión de hechos históricos”, añadió.
Hu, investigador de literatura en español y también traductor, confesó su frustración porque ya “desde antes de acabar el siglo pasado” envié tres cartas, que quedaron sin respuesta, a la agente literaria Carmen Balcells”, con cuyos representantes se reunió hace un año.
“Confío en que esta vez en Francfort, y a pesar de tener solamente una semana, salvemos la barrera. García Márquez es un maestro de escritores y deseamos publicar su obra completa empezando por los 14 libros de novelas y cuentos, que en China se consideran la prosa de menos de cien páginas”, manifestó.
“Muchos escritores chinos aprendieron con su obra y su forma y método interesan sobremanera a los intelectuales”, señaló Hu. Qian Zhong Shu, también hispanista, contó que cuando García Márquez visitó Pekín, de paso hacia Shanghai en 1990, calificó de “piratas” a los chinos ante el propio Qian. “Pero, la conversación fue amistosa y sin ninguna hostilidad”, añadió.
La entrada de China en la Organización Mundial del Comercio (OMC) no permite la piratería literaria. “Por eso compramos los derechos”, concluyó Hu, que acaba de regresar de Madrid tras investigar durante un año sobre literatura moderna y contemporánea española en la Universidad Autónoma.
Las nuevas directrices de los responsables gubernamentales son salir al exterior para dar a conocer la literatura china, mediante la venta de los derechos de sus autores. Actualmente, China compra diez derechos extranjeros por cada uno que vende.
Como muestra del deseo de difundir las obras chinas, fuentes del sector editorial mencionaron los incentivos de alrededor de 1000 euros por cada traducción del mandarín, ayuda simbólica, pero que supone una novedad en la China de la apertura económica.
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