TRES MUJERES CONDENADAS A CADENA PERPETUA POR EL CRIMEN DE BIELER
Tres mujeres fueron condenadas a la pena de reclusión perpetua por el homicidio de Luis Bieler, un vecino de barrio Candioti que fue hallado muerto en su casa de calle Alvear al 3500, en noviembre de 2002.
El juez José Luis Rodríguez impuso la condena de reclusión perpetua a Lorena y Vanesa Fussi y a Josefina Rivero. El magistrado penal de Sentencia Nº 3 les imputó el delito de homicidio triplemente calificado por el uso de veneno y el concurso de dos o más personas.
En tanto para Walter Giménez, quien se hallaba imputado como cómplice en el criminal suceso, fue condenado a 4 años de prisión por encubrimiento agravado.
Agravantes
Tras escuchar los relatos de los principales acusados, el magistrado encontró en la conducta de Lorena y Vanesa Fussi y Josefina Rivero ensañamiento, alevosía y premeditación, y así lo dejó sentado en el grueso expediente del caso.
Se hace notar que el titular del Juzgado penal de Sentencia Nº 3 compartió casi en un todo con lo planteado por su par de Instrucción Dardo Rosciani.
En su momento el juez Rosciani procesó a Lorena Verónica Fussi, a Vanesa Marina Fussi y a Josefina Elisa Rivero como coautoras del delito de homicidio triplemente calificado (art. 80 inc.2, 6 y 7 del Cód. Penal).
Al tiempo decidió convertir en prisión preventiva la detención que cumplían hasta la fecha y ordenó su traslado a dependencias del servicio penitenciario de la provincia.
Además robo
En el procesamiento se hizo constar que “de los datos que surgían de la escena del crimen y de las huellas encontradas en el cuerpo de la víctima, se logró establecer que el o los autores del hecho habrían sustraído distintos efectos, entre ellos el teléfono celular de uso personal del fallecido”.
“Se ordenan distintas intervenciones de teléfonos para identificar a quienes aparecían vinculados a los autores, debido a que el teléfono celular de Bieler aparentemente había sido utilizado durante el hecho y con posterioridad al mismo” prosigue el texto.
“Así se logró establecer que las hermanas Lorena y Vanesa Fussi y Josefina Rivero podrían haber tenido algún grado de participación en el delito, por lo que se dispone su arresto y se les recibe interrogatorio sumario”.
Más adelante señala que “en oportunidad de recibírseles indagatoria a los imputados, tanto Vanesa como Lorena Fussi confiesan la materialidad del hecho”, mientras que “Josefina Rivero culmina cediendo luego de un careo con ellas, confesando así la intervención que también a ella le cupo en la ejecución del ilícito”.
Una idea mortal
A la hora de brindar precisiones, el juez Rosciani señaló que “entrando al análisis de los acontecimientos tenemos comprobado que Bieler mantuvo una relación amorosa con Lorena Fussi durante un tiempo, la que cesó en el mes de julio del corriente año.
A partir de entonces y por motivos que en su defensa explica, nació en la joven la idea de causarle un daño, que al principio no definió con precisión, pero que con el correr del tiempo fue programando en detalles, para llegar así a la semana decisiva, la segunda de octubre pasado”.
“Un requisito imprescindible de su plan era la participación visible de otras personas, atento a que su relación con Bieler estaba cortada, motivo por el cual recurrió inicialmente a un tal Sebastián (novio de su hermana Vanesa) proponiéndole que le entrara a robar, lo que finalmente no se concretó (…). Luego recurre a Josefina Rivero, a quien enseña cómo lograr que Bieler la sedujera y la invitara a su casa, cosa que ésta hizo y concretó sin mayores inconvenientes, días antes del desenlace fatal”.
“Esta última se hace acompañar con Vanesa Fussi, a quien Bieler no conocía ni supo nunca que era hermana de su ex pareja y entre ambas se ganaron su confianza” agrega el pronunciamiento de Rosciani.
Un vino raro
“Con ellas dos dentro del objetivo sólo restaba completar el plan y así el martes 8 de octubre realizan el primer intento, oportunidad en que después de cenar, le colocan un sedante en el vino para dormirlo, lo que no logran por cuanto Bieler siente gusto raro en la bebida y no la toma, motivo por el cual desisten y se retiran del lugar, sin que su víctima advirtiera la maniobra”, se indicó.
“Lejos de recapacitar y abandonar la idea -prosigue el procesamiento- la perfeccionan y vuelven a la carga en la noche del día jueves 10, esta vez mejor organizadas, llevando un revólver calibre 38 que habían conseguido prestado y un líquido para dormirlo”.
“Luego de cenar y ya en el dormitorio, la Rivero simulando un acto amoroso, lo encañona con el arma y la Fussi le coloca en boca y nariz el trapo embebido del líquido preparado, presuntamente con “cloroformo” lo que produce la reacción de Bieler, quien en el forcejeo le hace caer el arma, ellas la recuperan y lo golpean en la cabeza en forma reiterada, logrando mediante ambos métodos hacerle perder el conocimiento”.
“Todo lo dicho se encuentra debidamente comprobado en autos con la propia versión de las tres mujeres, quienes en sus relatos no dejan detalles por aclarar (…)” y en virtud de ello “dictaré el procesamiento de las tres inculpadas como coautoras del delito de homicidio triplemente agravado”, señaló en el tramo final de sus fundamentos el juez Dardo Rosciani, magistrado interviniente en el resonante caso judicial.
Guantes y veneno
El relato de los últimos minutos de vida de Bieler es crudo y precisa que “lo atan de pies y manos con cintas de embalar que había en el lugar y Josefina, usando el propio celular de Bieler, llama al celular de Lorena, quien por haberlo así acordado ya estaba llegando al lugar, portando una bolsa con guantes descartables, jeringa, aguja y el líquido usado como veneno, todo lo cual ella misma utiliza inyectándole primero el líquido en el dorso de las manos, luego aire en las venas de los pies, y finalmente ordenando a su hermana Vanesa que volcara el contenido sobrante en la garganta de Bieler que yacía desvanecido… pero con vida”.
“Para terminar su cometido buscan el dinero que suponían había, llevándose una exigua cantidad que tenía en los bolsillos del pantalón (aproximadamente doscientos pesos) el teléfono celular, un equipo de música y un llavero donde Bieler portaba llaves de otro domicilio que también utilizaba ocasionalmente y era conocido por Lorena por haberlo visitado, con la intención de dirigirse al mismo a buscar más dinero, iniciativa que luego desechan por peligrosa”.
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