TRES POLICÍAS PRESOS POR APREMIOS ILEGALES
Tres policías fueron detenidos ayer bajo la acusación de haber golpeado a dos albañiles sin antecedentes penales en la noche del lunes pasado en la seccional 11ª, luego de que se los acusara por intento de robo, lesiones y resistencia a la autoridad. Pero con el correr de los días la versión oficial se cayó: el juez de Instrucción Juan José Pazos ordenó que quedaran detenidos por apremios ilegales y vejaciones, aunque también los podría imputar de falsificación de documento público. En una situación similar, según fuentes de la pesquisa, quedaron cinco policías de esa comisaría, incluidos los dos jefes, luego de que los apuntara otro uniformado como partícipes de la golpiza. Anoche se informó que los titulares de la seccional y el resto de la guardia fueron separados de sus puestos, mientras que el trío de policías apresado, uno del Comando Radioeléctrico de Villa Gobernador Gálvez y el resto de la Patrulla Urbana, fueron puestos en disponibilidad.
Ayer por la mañana el juez Pazos ordenó la detención de los agentes Hipólito Moreno (del Comando de Villa Gobernador Gálvez) y Juan Rubén Drueto, y del sargento primero Juan Eduardo Cáceres (los dos últimos integrantes del móvil 2849 de la Patrulla Urbana, el primero en llegar al lugar), lo que se efectivizó por la tarde, dijo una fuente judicial que anoche confirmó que eran los únicos policías detenidos hasta ese momento.
Estaba previsto que los tres fuesen indagados por apremios ilegales, vejaciones y, tal vez, por falsificación de documento público, lo que según una fuente policial se produjo anoche. El trío había prestado declaración testimonial ante el mismo magistrado el día anterior, en relación con el presunto intento de robo que les achacan a los albañiles. Pero de acusadores pasaron a ser imputados.
A las nueve de la noche del lunes los hermanos Hugo y Oscar Barreto, de 31 y 27 años, respectivamente, fueron detenidos en Ayacucho y Olegario Andrade. Según Moreno, que estaba vestido de civil, quisieron robarle la moto, por lo cual efectuó varios disparos al aire y pidió apoyo policial. Llegó la patrulla que integraban los hoy detenidos y dos móviles más. Según los albañiles, los golpearon tanto en el vehículo que los trasladó como en la seccional 11ª.
El juez le ordenó a la pesquisa policial, que llevan adelante las Tropas de Operaciones Especiales y Asuntos Internos, que se secuestrara el libro de guardia de la seccional 11ª –será periciado para determinar si fue o no adulterado–; que se identificara al tercio de guardia que trabajó en la noche del lunes, y que se incautara la moto y la pistola reglamentaria del agente Moreno, quien efectuó varios disparos al momento de las detenciones. Todas medidas que ya se produjeron.
Pero, según una fuente de la investigación, el testimonio que brindó anteanoche una agente ante Asuntos Internos amplió el abanico de acusados, declaración que ratificó en sede judicial ayer por la mañana. Por lo tanto, estaba previsto que anoche les tomaran interrogatorio sumario en sede policial al jefe de la seccional 11ª, comisario principal Miguel Ángel Martínez; al segundo jefe; comisario Baltazar Galarza; al sumariante y a otros dos policías, dijo este vocero de la pesquisa. Este quinteto sería imputado por los mismos delitos y, por lo tanto, podría quedar detenido en las próximas horas, añadió el portavoz.
Anoche, la Jefatura informó del pase a disponibilidad del trío de policías detenido, al estar “presumiblemente implicados en el hecho”. También informó que con “la finalidad de evitar obstáculos en la investigación”, se resolvió separar de sus cargos a los jefes y al personal que se hallaba de guardia en la comisaría: “Oficial Farías (superior de servicio), sargento Bugnar, cabos Peña y Piedrabuena, y agentes Ruiz, Stimerman y Rodríguez”.
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