TRIPLE FRONTERA: CREARÁN UN CENTRO DE INTELIGENCIA
Argentina, Brasil y Paraguay tendrán un Centro Regional de Inteligencia (CRI) en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú para reforzar la vigilancia en su Triple Frontera, en la que actúan bandas de narcotraficantes y contrabandistas.
El organismo conjunto de inteligencia, que funcionará en la sede de la Policía Federal brasileña en Foz de Iguazú, comenzará a operar “en las próximas semanas”, según un comunicado divulgado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.
“El Centro contribuirá en los esfuerzos del gobierno brasileño para combatir los ilícitos en la región de la Triple Frontera mediante la profundización de la cooperación entre los organismos de seguridad pública de Brasil, Argentina y Paraguay”, señala la nota. El CRI sudamericano incluirá por partes iguales a agentes de investigación de nacionalidad argentina, brasileña y paraguaya.
De acuerdo con la Cancillería brasileña, la creación del Centro Regional de Inteligencia fue uno de los compromisos asumidos por los tres países en sus negociaciones con Estados Unidos en el ámbito del llamado “Grupo 3-1”. Ese país, que desde hace varios años alega que la región de la Triple Frontera se ha convertido en un local de tránsito y de financiación de grupos terroristas internacionales, se ha reunido en diferentes ocasiones con representantes de las tres naciones para exigir una mayor fiscalización y ofrecer cooperación. Hace menos de un mes, el presidente George Bush insistió frente a su colega Lula da Silva, en un encuentro bilateral en la ciudad rusa de San Petersburgo en ocasión de la cita del Grupo de las 8 principales potencias mundiales, con que la Triple Frontera era una fuente de preocupación para los norteamericanos ya que, supuestamente, se había transformado en “un lugar de paso y de financiación” de grupos terroristas internacionales. En esa cita, Bush pidió a Lula que aumentara la fiscalización regional y le ofreció aumentar la “cooperación” con las autoridades locales..
Polo comercial
La región donde convergen las ciudades de Foz do Iguazú (Brasil), Ciudad del Este (Paraguay) y Puerto Iguazú (Argentina) cuenta con importantes colectividades árabes y chinas.
En el área, que se ha convertido en un importante polo comercial debido a la condición de Ciudad del Este como puerto libre, están ubicadas las turísticas cataratas del Iguazú y la central hidroeléctrica de Itaipú, la mayor generadora de energía de Sudamérica.
Las autoridades brasileñas consideran la frontera entre Paraguay y Brasil como la principal puerta de entrada de drogas al país y han manifestado su preocupación por el aumento de la piratería, el contrabando y el tráfico de drogas y armas en la Triple Frontera.
Sin embargo, Brasil siempre ha rechazado las constantes acusaciones del gobierno estadounidense acerca de que la Triple Frontera sea una base para terroristas árabes, y de que los inmigrantes islámicos de la región financien grupos extremistas en Oriente Medio.
Hace poco menos de un mes, en la cumbre del Mercosur realizada en Córdoba, los presidentes de los cuatro países fundadores, más los asociados Venezuela, Chile, Bolivia y Perú pedían “un inmediato cese del fuego en Medio Oriente”. En una declaración expresaban la “extrema preocupación por la dramática situación imperante en Medio Oriente y por la gravísima crisis humanitaria” de la que fue víctima la población civil de la región.
El anuncio del Centro Regional fue hecho por Brasil que precisamente contiene en sus territorios del sur y sudeste (Mato Grosso del Sur, Paraná y San Pablo) una vasta comunidad musulmana. Para los brasileños, más que para los argentinos, la guerra en el Líbano protagonizada por Israel adquirió una dimensión especial. Los últimos días, miles de personas se agolparon con banderas libanesas, fotos de parientes y víctimas de la violencia guerrera, en la ciudad de Foz de Iguazú y de San Pablo, donde la comunidad sirio-libanesa es muy poderosa.
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