TROPAS A IRAK: BIELSA BUSCA CONSENSO CON BRASIL Y CHILE
Un tema sensible fue y será parte en una y otra reunión: acordar una postura común en las Naciones Unidas sobre un eventual envío de tropas de paz a Irak, requerido informalmente por el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell. “Nada fuera de la ONU es en lo que estamos de acuerdo”, adelantó ayer un colaborador del canciller.
Ese será el mensaje que escuchará de boca de los mandatarios el embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, John Negroponte, que anunció una gira por los tres países para mediados de este mes para hablar sobre la necesidad norteamericana de que los países miembro del organismo participen en el proceso de reconstrucción de Irak.
La idea es que en Brasilia, en Santiago y Buenos Aires, Negroponte escuche la misma postura: la necesidad de que se vote una nueva resolución en la ONU para que las tropas respondan claramente a Naciones Unidas y no a Estados Unidos.
Bielsa imagina en realidad una reactivación de las Naciones Unidas a nivel general. Y en ese escenario, también propone un rol más protagónico para Brasil, Chile y Argentina.
Es más, el canciller quiere que el presidente Néstor Kirchner sea el portavoz de esa postura cuando se siente por primera vez en la banca argentina de Naciones Unidas en setiembre próximo.
El Presidente volverá a tener una agenda internacional cargada en este mes que recién comienza. El 15 de agosto viajará a Asunción para participar del cambio de gobierno paraguayo.
Cuando regrese de Paraguay, Kirchner se preparará para recibir al mandatario venezolano Hugo Chávez, que visitará la Argentina. “Están pasando cosas interesantes con el nuevo presidente, mi amigo Néstor Kirchner”, dijo ayer el venezolano al anunciar su gira por América del Sur.
Estará en Buenos Aires casi al mismo tiempo que el embajador estadounidense, John Negroponte.
Después de pasearse con Chávez, Kirchner tendrá su primera visita de Estado. Desde el otro lado de la cordillera, recibirá al presidente chileno, Ricardo Lagos, en la Casa Rosada.
En la agenda se repasarán temas políticos como el de un mayor contacto telefónico entre los gabinetes hasta los próximos ejercicios conjuntos entre militares chilenos y argentinos.
Setiembre no será más tranquilo para Kirchner. En fecha a determinar, el presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva también vendrá a Buenos Aires en visita de Estado, esto es con discursos al Congreso, reunión en la Corte Suprema y un agasajo en el Palacio San Martín.
La visita de Lula tendrá un aditamento patagónico: volará con Kirchner hasta el glaciar Perito Moreno, un paisaje por demás inspirador.
Setiembre será también el mes del segundo viaje del Presidente a Estados Unidos. Por lo pronto, irá a Nueva York a la apertura de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 16 del mes que viene.
Sin embargo, todo dependerá de que se confirme o no el rumor cada vez más fuertes en los despachos neoyorkinos del organismo, y es que George W. Bush dará el discurso inaugural del período 58° de la Asamblea General. En ese caso, Kirchner podría viajar unos días después, porque —dicen en la Cancillería— su mensaje en nombre de Argentina, Brasil y Chile tendría menos peso específico. El año de Kirchner no terminará ahí. En agenda hay ya una visita a China, Japón y el Magreb. Por ahora, a confirmar.
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