Trump pone la vida sexual de Bill Clinton en el centro de la campaña
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2016/05/Donald-Trump-4.jpg)
Se defendió de las acusaciones de “machista” con el recuerdo de los escándalos por infidelidades.
A la defensiva por su historial con las mujeres, el precandidato republicanoDonald Trump recurrió a su estrategia favorita durante toda la campaña presidencial: atacar. Su blanco fue el ex presidente demócrata Bill Clinton y sus escándalos por infidelidades, esqueletos en el ropero desempolvados para marcar el tono de la pelea por la Casa Blanca.
Durante una entrevista con Sean Hannity, una de las estrellas de la cadena televisiva conservadora Fox News, Trump se quejó de un artículo del diario The New York Times en el que varias mujeres lo pintan como un sexista y un misógino. Trump relativizó todo lo que se decía de él, al señalar que “no eran las peores cosas”. Y en ese momento mencionó a Clinton y “todos los problemas que atravesó y todas las cosas que hizo”.
Luego, Hannity empezó a mencionar los nombres de mujeres que acusaron a Clinton durante su carrera política de abuso sexual “…y violación”, dijo Trump, en referencia a una de ellas, Juanita Broaddrick, que en 1999 dijo que Clinton la había violado dos décadas antes, en Arkansas. En aquel momento, Clinton negó todo a través de un abogado.
“Me puso furioso esa historia, porque nadie trata a las mujeres con más respeto que yo. Yo trato a las mujeres con respeto. Y me divertí, nos hemos divertido. Todos nos divertimos”, justificó Trump durante la entrevista, al referirse al artículo de The New York Times.
Trump ya había recurrido, días antes, a la turbulenta historia marital de los Clinton para atacar a su rival. Había llegado a decir, incluso, que Hillary, su casi segura contrincante en las elecciones de noviembre, había sido una “facilitadora desagradable” de las infidelidades de su marido y que luego se había dedicado a destruir las vidas de las mujeres involucradas.
La campaña de Hillary también pasó a la ofensiva. Una de las organizaciones que financian publicidad negativa y que respaldan la campaña de la demócrata difundió el martes pasado un aviso en el que varias mujeres, que visten remeras con la cara de Trump, repiten frases ofensivas del magnate hacia las mujeres. Las denunciantes mueven los labios, pero la voz que se escucha es la de Trump, una imagen efectiva que busca alejar al candidato de más de la mitad del electorado.
Trump no perdió un segundo y recurrió a Twitter, su canal favorito, para responder al aviso. Allí usó el sobrenombre que ha elegido y que empleará hasta el cansancio para su adversaria demócrata: “Corrupta Hillary”.
Trump ya había bautizado en la red social al resto de sus rivales: “Mentiroso Ted” (por el senador de Texas Ted Cruz); “Pequeño Marco” (por el senador Marco Rubio); “Loco Bernie” (por el senador socialista y rival de Hillary Bernie Sanders), y “Flojo Jeb” (por el ex gobernador de Florida, Jeb Bush).
“Increíble que «Corrupta Hillary» haga un aviso sobre mí respecto de las mujeres cuando su marido fue el peor abusador de mujeres en la historia política de Estados Unidos”, escribió Trump en Twitter el martes, luego de que se difundió la publicidad en su contra.
Tono agresivo
Los cruces por los escándalos del pasado y el trato a las mujeres atribuidos a uno u otro bando han elevado el tono agresivo de la campaña presidencial y ofrecieron una muestra de la retórica que se verá en los próximos meses hasta las elecciones de noviembre. Trump y Clinton tienen, ambos, una alta imagen negativa, un caldo de cultivo ideal para una campaña negativa.
Uno de los motivos detrás de la puja es el voto de las mujeres, que representan un segmento demográfico clave en las elecciones presidenciales de noviembre. Hillary, que en caso de ganar se convertiría en la primera presidenta en la historia de Estados Unidos, tiene, en los papeles, una ventaja. En 2012, en las últimas elecciones, Barack Obama obtuvo el 56% del voto femenino, contra el 44% de Mitt Romney.
Hillary y Bill Clinton se han negado hasta ahora a responder a los ataques de Trump y dejaron ese trabajo para sus voceros. La campaña de Hillary intentó mostrar los ataques como una demostración de debilidad.
“Trump está haciendo lo que mejor hace: atacar cuando se siente herido y arrastrar a los norteamericanos al barro para su propio beneficio”, dijo a través de un comunicado uno de los voceros de la campaña, Nick Merril. “Si es la campaña que desea hacer, es su elección”, completó.
Esa elección, claramente, ya está tomada.
Este contenido no está abierto a comentarios

