TUCUMÁN LLEVÓ EL CASO DE LOS DISTURBIOS ANTE LA JUSTICIA
Los cruces de acusaciones en la Justicia tucumana se enmarcan en la polémica abierta tras los incidentes del viernes pasado, cuando el presidente Néstor Kirchner no pudo dirigirse al público durante los festejos por el Día de la Independencia.
Más allá del fuerte malestar que la batahola generó entre los funcionarios de la Casa Rosada, aquí la causa contra Rodríguez fue abierta de oficio por la fiscal de feria Adriana Reinoso Cuello luego de que el gobernador dijese públicamente que el dirigente le pidió cien mil pesos para ATE y otros 54 mil para la CCC para frenar la “Marcha de la bronca, a pata y pulmón”, que culminó con disturbios en la plaza Independencia.
Los choques fueron protagonizados principalmente entre militantes del Movimiento Barrios de Pie y la CCC, mientras el presidente participaba en la Catedral del tradicional Te Deum.
Palos, piedras y cascotes impidieron luego que el presidente saliera al balcón de la Casa de Gobierno a emitir su discurso y debió contentarse con un escueto saludo junto a Alperovich con una mano en alto, mientras a pocos metros se expandían la gresca y los insultos.
Por su parte, Rodríguez estuvo ayer en Tribunales y se puso a disposición de la Justicia, pero no pudo declarar.
El dirigente negó toda acusación y adelantó que le envió una carta documento al gobernador Alperovich para que en 48 horas ratifique o rectifique sus dichos.
Y, en ese sentido, aseguró que si no se contradice iniciará una causa penal por “calumnias, injurias, daños y perjuicios”.
Rodríguez también responsabilizó al gobierno por los incidentes y dijo que la CTA realizará escraches contra la Casa de Tucumán en la Capital Federal.
Además, ayer el gobierno tucumano formalizó su denuncia contra el dirigente en una presentación realizada por la fiscal de Estado sustituta, Alicia Degano.
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