TUCUMÁN: MÁS OPERATIVOS EN BUSCA DE LA MAESTRA
La fiscal que investiga la desaparición de la maestra tucumana Betty Argañaraz siguió la línea de investigación que vincula a las dos ex monjas detenidas por el hecho y allanó ayer una estación de servicio de GNC en la que las mujeres son clientas. Por otro lado, los hermanos de la maestra siguieron buscándola con rastrillajes paralelos a los de la Policía, en la zona del dique El Cadillal.
Angela Beatriz Betty Argañaraz, de 45 años, desapareció el lunes 31 de julio, cerca de las 7, tras subir a un Fiat blanco —según los testigos, un Duna o un Uno—, que se presume sería un taxi o remís. El auto tampoco apareció.
Ayer, en la estación de servicio, la fiscal Adriana Giannoni constató que las imputadas cargaron GNC en su Ford Orion Azul el día que desapareció la maestra, a las 15.42. Y que volvieron a hacerlo el martes 1ø de agosto a las 3.22, menos de 12 horas después.
Estos datos pudieron conocerse porque las ex monjas tenían una tarjeta de puntos de un programa de fidelización de clientes de la estación de servicio. Se supo también que la primera vez cargaron 13 pesos de combustible y la segunda 6 pesos. El sistema arrojó otra información: la frecuencia mínima de recarga de estas clientas era de dos días y la máxima de cinco.
Los investigadores tratan ahora de establecer hacia dónde fueron las imputadas (y por qué) para necesitar una recarga.
También en la estación de GNC la fiscal secuestró varias bolsas de residuos, ya que un empleado dijo haber visto a una de las ex monjas tirando papeles y otros elementos.
Anoche, el Ford Orion de las ex monjas estaba siendo testeado con luminol, un reactivo químico que detecta rastros de sangre.
La mañana que desapareció, Betty iba camino de la escuela donde enseña, pero antes debía pasar por el departamento en que conviven las ex monjas Susana Acosta y Nélida Fernández. La primera tuvo, a las 7.08, la última comunicación por celular —un mensaje de texto— con la maestra desaparecida.
Un examen médico descubrió lesiones en los cuerpos de las mujeres y por eso se ordenó la detención de ambas. Su departamento fue allanado y el jardín de la casa de fin de semana que tienen en El Cadillal fue excavado, pero no se halló nada.
A nueve días de la desaparición, la Policía siguió rastrillando toda la Provincia en busca de Argañaraz. Sus seis hermanos, en cambio, concentraron los rastrillajes paralelos que iniciaron el sábado, en el lago y los alrededores del dique El Cadillal, a unos 30 kilómetros de la capital. En esta búsqueda contaron con la colaboración de autos y empleados de una remisería y de una asociación de motociclistas.
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