TUCUMÁN: MENÉNDEZ SE NEGÓ A DECLARAR Y QUIERE JUICIOS MILITARES
El ex general de División Luciano Benjamín Menéndez, se abstuvo de declarar ante el juez federal Nø 1 de Tucumán, Jorge Parache, al ser interrogado ayer sobre la desaparición en 1977 —cuando él era jefe del Tercer Cuerpo del Ejército— del médico tucumano Carlos Román Apaza.
“Estos juicios son inconstitucionales”, sostuvo Menéndez en una declaración escrita —titulada “Por qué no declaré”— que su defensor, Horacio Conesa Mones Ruiz, distribuyó a los periodistas al término de la indagatoria.
En ese texto, de una carilla, el ex represor reitera su posición de que se lo debió haber juzgado de acuerdo con el Código de Justicia Militar. Afirma, además, que “los terroristas subversivos” de los años sesenta y setenta, ahora, “usan esas mismas instituciones democráticas que atacaron, para juzgarnos a quienes las defendimos”.
El abogado Conesa Mones Ruiz, que también defiende, entre otros, al general Antonio Domingo Bussi y al coronel Mario Albino Zimmerman dijo, por su parte, que los militares presos por su actuación en la represión debían ser liberados “en nombre de la paz y el amor”. Y agregó, involucrándose también él: “Todo lo que hicimos, lo hicimos por la paz y el amor; hasta las trompadas las dimos por amor”.
Menéndez había sido trasladado en un avión militar el domingo desde Córdoba, donde cumplía prisión domiciliaria. Se lo alojó —junto con su esposa Haydée— en dependencias del Ejército ubicadas en las afueras de la capital tucumana: las del ex Arsenal Miguel de Azcuénaga, que funcionó desde 1976 a 1979 como centro clandestino de detención .
Menéndez debe responder en los tribunales federales de Tucumán como imputado en cerca de medio millar de causas por delitos de lesa humanidad presuntamente cometidos hace tres décadas, durante el Operativo Independencia de represión de la guerrilla.
Si bien el Operativo Independencia tuvo como comandantes a los generales Acdel Edgardo Vilas, primero, y a Antonio Domingo Bussi, después, ambos dependían del Comando del Tercer Cuerpo, que conducía Menéndez.
Fuentes tribunalicias estimaban ayer que las indagatorias en todas las causas que se le imputan en Tucumán llevarán no menos de cinco meses. El juez Parache puso además a Menéndez a disposición de los otros magistrados federales del noroeste, para que lo interroguen en relación a otras imputaciones en sus respectivas provincias.
Aunque la audiencia de ayer estaba fijada para las 9, Menéndez fue llevado 80 minutos antes a la secretaría penal del juzgado de Parache por una custodia formada por militares y policías. Al finalizar, consiguió burlar a los periodistas que lo esperaban en el portón del estacionamiento de los tribunales y salió —a las 11.40— caminando por una puerta que da a un pasaje. Allí, abordó un vehículo que lo llevó de vuelta al ex Arsenal.
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