TUCUMÁN: UN POLICÍA TIRÓ GAS LACRIMÓGENO EN UNA BAILANTA Y CAUSÓ CASI 50 HERIDOS
El hecho fue durante la madrugada de ayer en la bailanta “Diesel” de esa ciudad, a 80 kilómetros al sur de San Miguel. El policía Sergio Marcelo González fue detenido poco después, acusado de haber lanzado la granada de gas dentro del local repleto de gente, cuando se encontraba borracho.
Además, la Policía detuvo a otros dos efectivos que, como González, prestan servicios en la dotación de Bomberos de la Policía provincial.
González está acusado del presunto delito de tentativa de homicidio y este mediodía fue llevado a prestar declaración indagatoria.
Oficialmente se informó que hubo 45 heridos, muchos de ellos con distintas quebraduras, a causa de las caídas y las avalanchas, que se agravaron porque el local tendría una sola puerta.
Muchas personas quedaron aplastadas en el piso por otras que se les caían encima, en medio de gritos, llantos y desesperación, relataron testigos. En tanto, otros sufrieron lesiones de menor consideración, como golpes y moretones.
Esta mañana, ocho personas seguían internadas en el Hospital Padilla de la capital provincial, dos de ellas con lesiones de gravedad, una con fractura de pelvis y otra con heridas internas que le afectaban la respiración.
Aparentemente, el local contaba con una sola puerta, usada tanto para entrada como para salida, lo que complicó el desalojo, cuando la gente se desesperó por llegar a la calle en medio de la humareda de gas.
La municipalidad de Aguilares decidió, tras el hecho, clausurar el local porque no contaría con los requisitos como para estar habilitado.
En un principio los tres policías detenidos fueron alojados en la comisaría de Aguilares, pero luego fueron trasladados a la capital provincial porque familiares de los heridos amenazaban con agredirlos.
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