TYSON ESTÁ DE VUELTA
El retorno del rey en bancarrota. No es una nueva secuela de la película El Señor de los Anillos, sino la realidad de Mike Tyson. El ex campeón mundial de los pesos pesados anunció que volverá a pelear en junio próximo, tan solo 24 horas después de que otra mítica figura del boxeo, George Foreman, anunciara su regreso a los rings a los 55 años, y dos semanas después del retiro de Lennox Lewis como campeón mundial del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
El Hombre de Hierro, como fue bautizado en su época de esplendor, peleará en la Plaza de Toros de México (tiene capacidad para 48 mil espectadores sentados) ante un rival aún no designado. “Sí, se está negociando el combate”, admitió Tyson, de 37 años. La realización de la pelea también fue confirmada por el mexicano José Sulaimán, presidente del CMB, quien señaló que “será algo bueno para el boxeo mexicano”.
“Me voy a preparar duro para dar un buen espectáculo”, explicó el ex campeón del mundo. Sin embargo las verdaderas razones de su retorno hay que buscarlas en el dinero. Vuelve para recaudar dólares y mitigar sus penurias contables. El ex boxeador sólo posee 5.500 dólares en su cuenta bancaria. Una cifra insignificante si se tiene en cuenta que en sus casi 20 años de trayectoria profesional acumuló una fortuna que superó los 300 millones de dólares. “Ciertamente perdí mi fortuna. Me siento más feliz siendo pobre que rico”, afirmó Tyson. Actualmente afronta deudas por más de 35 millones de dólares con particulares y le debe al fisco otros 21 millones. Por eso hace unos meses solicitó su propia quiebra, a fin de evitar que sus acreedores se apropien de los pocos bienes que le quedan.
El último combate que protagonizó Tyson fue el 22 de febrero de 2003 ante Clifford Etiene, en el hotel The Pyramid de Memphis, Arizona, cuando ganó por nocaut en el primer round. Cada día son más remotos los tiempos en los que el ex pugilista nacido en Brooklyn se convertía en el campeón más joven (20 años) de los pesos pesados, luego de noquear en el segundo round a Trevor Berbick, por entonces campeón mundial del CMB, y en los que, pelea tras pelea, acrecentaba sideralmente su fortuna.
Este contenido no está abierto a comentarios

