UN ACCIDENTE QUE PARECE UN HOMICIDIO
Raquel Casafús murió a los 20 años cuando la moto que manejaba su novio –y que ella ocupaba en el asiento trasero– se estampó contra un camión en el cruce de las rutas 9 y AO12, en jurisdicción de Roldán. Desde aquel 4 de noviembre de 2001 su familia sostiene que no se trató de un accidente sino de “un homicidio simple perpetrado por el mismo muchacho, quien ya la había amenazado en varias oportunidades e inclusive golpeado”. La defensa reunió testigos que reconstruyeron los últimos momentos de la víctima y aportó evidencia que incrimina al conductor del rodado, quien de acuerdo a testimonios “realizó una maniobra hacia el carril contrario y se tiró al pavimento antes del impacto, un salto que apenas le ocasionó heridas leves”. Mientras tanto, el joven que actualmente tiene 28 años y el camionero que la atropelló –ambos fueron procesados por homicidio culposo– aguardan la resolución del juicio que se encuentra en la etapa de recolección de pruebas ante el tribunal correccional de la 5ª nominación a cargo de Eduardo Costa.
Dos meses antes de la tragedia, Raquel le había dicho a Daniel que estaba enamorada de otro hombre y que pensaba dejarlo. “Ellos salían desde hacía tres años y a partir de allí se desató una crisis en la que no faltaron las amenazas”, recordó Olga Domínguez quien junto a su marido empezó a investigar por su cuenta un hecho que para ellos superó un mero accidente. Aquel fatídico domingo de verano, la chica partió al mediodía del domicilio familiar emplazado en Víctor Cué al 800 bis rumbo al camping de Carcarañá junto a su novio, quien pasó a buscarla en su Honda de 400 centímetros cúbicos. Esa fue la última vez que la vieron con vida.
En el camino de regreso, cerca de las 17, la pareja hizo una pausa para cargar nafta en una estación de servicio ubicada sobre la ruta 9 y, según admitió Daniel más tarde, ambos habrían mantenido una discusión. El hecho fatal se desencadenó minutos después de proseguir viaje, cuando un camión semirremolque que transitaba por la AO12 empezó a realizar maniobras para doblar y ubicarse por el carril contrario al que se desplazaba la pareja. Un instante después se produjo la colisión de la moto que sólo transportaba a Raquel y cuyo cuerpo impactó contra las ruedas traseras del remolque. Aunque fue derivada a una unidad Samco de la localidad de Roldán, falleció media hora después a raíz de los politraumatismos sufridos, entre ellos aplastamiento de cráneo.
“Hay dos cosas que nos llamaron poderosamente la atención. En primer lugar, que en vez de realizar un atajo por la derecha, una reacción común a cualquier conductor en situación de peligro, el muchacho se tiró hacia la izquierda, justo hacia el frente del camión; y en segundo lugar resulta muy extraño que haya saltado unos metros antes del impacto, algo que está corroborado por el chofer del otro vehículo”, señaló Norberto Olivares, abogado que se constituyó como autor en la contienda civil que llevan adelante los padres de la víctima.
La jugada de la defensa es que el actual procesamiento por “homicidio culposo” que pesa sobre el joven se convierta en “homicidio simple” o, en su defecto, en dolo eventual. A través de otro argumento se remarca que el motociclista –quien era un avezado conductor– resultara ileso. “Con respecto al camionero, descartamos que sea responsable, tuvo que ver más con una cuestión circunstancial. Nada más apareció en el momento equivocado”, expresó el abogado. Pasada la etapa de instrucción, el juicio ingresó en un período de apertura de pruebas y, además de tres testigos que aportarán en el juicio, la familia de la víctima logró reunir evidencia como cartas en la que Daniel la habría amenazado y que “también demuestran cómo la perseguía para que no lo abandonara”. Según Olivares, la víctima se habría “sentido presa” de una situación en la que el muchacho se negaba al abandono y “empezaba a maltratarla”.
Según la historia que relata la familia, a comienzos de 1998 Raquel entabla una relación de noviazgo con el imputado, quien empieza a visitarla semanalmente en su domicilio. “Pero con el devenir del tiempo, durante los encuentros, los padres “comenzaron a verificar que se operaban cambios sustanciales en el estado de ánimo de la chica y se ponía de manifiesto un estado de nerviosismo y tensión en la víctima que siempre originaba discusiones y peleas entre ambos”. Por otra parte, Daniel ejercía cierta presión sobre su novia para formalizar un casamiento, estado para el que ella aún no se sentía preparada.
“Una carta fechada en julio de 1998 refleja la relación tortuosa que más tarde se agudiza cuando la joven se enamora de otro hombre”, explicó Olivares. De acuerdo al texto de la demanda, “varios testigos presenciaron escenas en las que Daniel la amenazaba” e inclusive “llegó a los golpes y a prohibirle salir de su domicilio”.
Cuando se enteró de la relación con el otro joven “cargó aún más con sus presiones y amenazas al advertirle: «Gorda, si vos me engañás te llevo al camino de Soldini y te pego unos cuantos tiros»”. También recuerdan que en esa época “adquirió una pistola nueve milímetros”, según consta en la denuncia.
“Es en este contexto y marco de situación en el que se produce el fatídico viaje a la ciudad de Carcarañá el día 4 de noviembre de 2001. Es bajo estas presiones y amenazas en que la víctima viaja con el imputado a dicha localidad”, señala el texto de la demanda.
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