Un actor a la italiana
Alguna vez, Marcello Mastroianni, uno de los actores más célebres que dio el siglo XX, sentenció: "El actor es un bufón. Es alguien que atrapa al personaje y lo modela según su criterio y su sensibilidad. Los papeles que uno debe representar no son iguales. Transitan por la risa, por el dolor, por la esperanza. Son como la vida, siempre cambiante, constantemente misteriosa". El 28 de septiembre de 1924, en Fontana Liri, localidad italiana ubicada a mitad de camino entre Roma y Nápoles, nació Marcello Mastroianni, niño que estaría destinado a convertirse en una de las glorias de las historia del cine. Por aquellos años, Italia, padecía la tiranía de Benito Musolini, y la familia de Marcello sufrió el oscurantismo del régimen. Su padre fue expulsado de su trabajo como químico por no comulgar con el fascismo. Aquella difícil situación llevó a la familia a la ruina económica. Para buscar trabajo, los Mastroianni, fueron primero a Turín y luego a Roma, en donde el papá de Marcello abrió una carpintería. Cuando el futuro actor cumplió 14 años, su padre, agobiado por la miseria, lo obligó a dejar la escuela. En Roma, Marcello, realizó distintos trabajos: Fue albañil, carpintero y dibujante. Pero la historia no le daba respiro. Durante la segunda guerra mundial, Marcello Mastroianni, fue atrapado por soldados nazis y forzado a trabajar en un campo de concentración en el norte de Italia. Una noche, logró escapar de aquel infierno y se refugió primero en un sótano y luego en un altillo de Venecia, viviendo casi en la indigencia durante toda la contienda bélica. Una vez finalizada la guerra, en 1945, Marcello Mastroianni tomó un curso de economía comercial y logró conseguir trabajo en una compañía inglesa, distribuidora de películas. También trabajó como maestro mayor de obras y con estos ingresos financió sus estudios de arquitectura. Por aquellos días, con un grupo de estudiantes universitarios comenzó a estudiar teatro y allí, conoció a Giulietta Masina, actriz italiana, que algunos años después se convertiría en la mujer de Federico Fellini.En el año 1947, el cineasta Italiano Ricardo Freda convocó al joven Marcello Mastroianni para que interprete un papel, en su versión del clásico de Víctor Hugo “Los Miserables”. De esta manera, Mastroianni, debutaba en la pantalla grande. Pero su primer trabajo interesante desde lo actoral, fue su desempeño en la obra de teatro “Angélica”, actuación que conmovió al director Luchino Visconti. Al año siguiente, Viconti, convirtió a Marcello Mastroianni en Stanley Kowalski, personaje de “Un Tranvía llamado deseo”. Por aquel trabajo teatral, Marcello, recibió la bendición del público y de la crítica especializada.Pero la consagración de Marcello Mastroianni en el mundo del cine se dio recién en el año 1959, cuando su talento, se puso al servicio de la cámara de Federico Fellini, y juntos, crearon “La dolce Vita”. Aquella pieza fundamental de la obra de ambos artistas, retrataba con una importante dosis de ironía, a la burguesía romana de los años 60’. Luego de la “Dolce Vita”, Marcello Mastroianni, se convirtió en el alter ego de Federico Fellini y aquella dupla inolvidable de la historia del cine, dio vida a films de la talla de “La ciudad de las mujeres”, “Ocho y medio”, “Ginger y Fred” e “Intervista”.A lo largo de su carrera, Marcello Mastroianni, actuó en más de un centenar de películas, que abarcaron géneros muy diversos. Gracias a su amplio registro interpretativo, alternó la comedia comercial con el cine de autor. Entre los grandes directores que disfrutaron de su actuación, se encuentran: Michelangelo Antonionni, quien lo dirigió en “La noche”, Vittorio De Sica, con quien hizo “Matrimonio a la italiana”, Luchino Visconti, con quien trabajó en el film “Noches Blancas”, Robert Altman, quien lo convirtió en personaje de su “Pret -a -porter” y la argentina María Luisa Bemberg, quien lo convocó para actuar en el film “De eso no se habla”. En el marco del cine comercial, los cinéfilos recuerdan su actuación en “Ayer, Hoy y Mañana” y en “Un día muy particular”, donde junto a la diva Sofía Loren, construyeron una dupla memorable, que brilló en varias películas. Una lúcida periodista del New York Time llamada Molly Haskell afirmó en un artículo: “La filmografía de Marcello Mastroianni, cuenta que trabajó en 170 películas. Y este dato resulta significativo, porque parece que Marcello se cansó del mundo mucho antes de que el mundo se cansara de él. De lo contrario, ¿cómo se explica que su muerte, el 19 de diciembre de 1996, a los 72 años, no sólo fuera una pérdida irreparable para los amantes del cine, sino que resultara horriblemente prematura?”
Este contenido no está abierto a comentarios

