UN ACUSADO SE RIÓ CUANDO EL FISCAL LE IMPUTÓ EL CRIMEN DE AXEL
Fue casi una burla, una sonrisa altanera y burlona. El fiscal federal Pedro García estaba en medio de su alegato, repartiendo imputaciones contra los 16 acusados de participar de alguna u otra manera en el secuestro y asesinato de Axel Blumberg, cuando llegó el turno de hablar sobre cómo se produjo el crimen. Hizo una descripción y señaló a José “El Negro” Díaz como el autor del disparo que terminó con la vida del joven. Entonces el señalado le sostuvo la vista y enseguida dejó ver sus dientes en una mueca desafiante.
En el tramo final del juicio oral, el fiscal García sostuvo acusaciones muy similares a las que habían realizado los abogados que representan la querella de Juan Carlos Blumberg. Sólo hubo divergencias en las penas pedidas para los imputados por delitos más leves, contra quienes el funcionario se mostró algo más moderado. Esto provocó una disputa entre él y el padre de Axel.
García, tal como había hecho la querella, pidió que se condene a prisión perpetua a Martín “El Oso” Peralta —presunto líder de la banda—, “El Negro” Díaz, su hermano, Carlos Díaz, las mujeres de ambos —Vanesa Maldonado y Andrea Mercado—, Sergio Miño y Mauro Maidana. Pero fue más benigno a la hora de solicitar las penas contra uno de los policías de la Federal acusados de encubrimiento, el comisario Juan José Schettino (dos años en suspenso), contra el supuesto reducidor Jorge Sagorsky (7 años) y el mecánico Pablo Díaz (3 años).
Al final de la audiencia, Blumberg lo criticó duramente por eso. Sus abogados habían pedido 5 años para Schettino y 13 contra Sagorsky y Díaz. “Hace el discurso de que nos va a acompañar en todo y después en la práctica baja penas, pide otras en suspenso… ¿de qué sirve entonces?”, se preguntó.
A su vez, el fiscal había criticado a la querella por no haber pedido condena contra el otro policía acusado de encubrimiento, Daniel Gravina (él pidió dos años en suspenso). “Me sorprendió el discurso de los querellantes de no acusarlo. Ellos fueron los fogoneros de la apelación cuando se le dictó falta de mérito. Ahora monté en cólera”
Más allá del enojo, el fiscal describió a la banda de Peralta como un grupo que “secuestraba personas, castigaba a sus víctimas y abusaba, cambiaba de identidad y lavaba el dinero de los rescates”. García afirmó: “Estos te matan al contado. Como ciudadano, me ponen la piel de gallina”. A “El Oso” lo presentó como alguien que “mutó de robar autos a secuestrar”. De José Díaz dijo que es “impresentable”, “irrecuperable”, “soberbio y altanero”.
También repartió responsabilidades en relación con otros tres secuestros, los de Víctor Mondino, Ana María Nordmann y Guillermo Ortiz de Rozas. Acusó al núcleo de la banda por los tres, pero también imputó, por algunos, a José Nápoli y Gerardo Carmona (pidió 15 años para ambos) y a Analía Flores (mujer de Peralta, solicitó 18 años).
García además pidió que se abra una investigación penal contra los fiscales que instruyeron la causa, Jorge Sica y Pablo Quiroga. Al declarar como testigo otra fiscal, Rita Molina, había dicho que la muerte de Axel se podría haber evitado si estos funcionarios hubieran detenido a Peralta en un expediente anterior.
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