UN ALUMNO CRITICÓ A PROFESORES DE COLEGIO RELIGIOSO Y LO ECHARON
Un alumno de la escuela Padre Claret que había expresado algunas críticas al colegio en un concurso de literatura fue expulsado, ya que la autoridades entendieron que agraviaba a la institución. Según denunció la madre de Raúl de 14 años, su hijo participó de la Campaña de Promoción y Desarrollo de la Literatura infantil y Juvenil con un texto en el que se refirió a la escuela a la que concurre, en Viamonte y Paraguay.
“Los profesores se creen que porque son los profesores pueden hacer lo que quieren y no es así”, señalaba en su historia, donde hacía referencia a un episodio en el cual había sido perjudicado con una nota inferior a la que había logrado en uno de sus exámenes. Y concluía el relato con una cita que parece haber molestado sobremanera a las autoridades del colegio católico: “Si tendría que seguir contando todo lo que pasa en el Padre Claret no me alcanzaría la hoja, así que lo termino acá”, señaló el joven alumno que este año no podrá seguir cursando sus estudios con los mismos compañeros que tenía desde su primer grado.
A pesar de que el escrito había sido corregido por una profesora de la institución, y luego enviado al concurso, cuando éste trascendió entre los directivos del colegio, estos respondieron con una carta documento. En la misma los padres del niño eran informados acerca de la posición adoptada por la escuela, que se sintió “agraviada” según expresaron en el mismo texto, en el cual le adelantaban a la mujer que su hijo no iba a ser reinscripto para cursar su noveno año.
El caso fue llevado ante la Defensoría del Pueblo, que indicó que el derecho a la admisión que asiste al establecimiento privado no puede anteponerse al de la libre expresión del chico, en este caso amparado por la Convención Internacional de los Derechos del Niño y la propia Constitución nacional argentina.
La situación fue hecha pública ayer por el defensor del pueblo de Santa Fe, Carlos Bermúdez, que tomó intervención en el caso y sostuvo que el chico no incurrió en falta alguna y que entiende que el contenido del texto no es agraviante.
Según relató a LT 8, María Gabriela Gazali, madre del menor, la situación derivó primero en 10 amonestaciones contra mi hijo a las que firmé para dar por terminada esta historia, pero en febrero de este año le comunicaron que “no podría reinscribirlo”.
En este sentido la actitud de la Defensoria del Pueblo fue clara, según aseguró Rosario/12 la abogada Viviana Della Siega. “Le pedimos tres veces al colegio que cambiara su actitud, porque el escrito es excelente, no es agraviante ni falta el respeto a nadie. Así que resolvimos apelando al derecho de expresión del niño, pedirle al Ministerio de Educación que restituyera al niño, pero nos contestaron que nada podían hacer”.
De igual modo Della Siega confió a este diario que ante el pedido de reinscripción para Raúl, “la escuela privada contestó que se sentía
agraviada por la actitud de la Defensoría”.
“Lo grave -concluyó la abogada de la Defensoría- es que a un sujeto en formación se le transmite que si expresa libremente sus vivencias te puede ir mal”.
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