Un año de plazo para cerrar los conventos con menos de 5 monjas
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2018/10/papa-monjas.jpg)
Así, el Vaticano trata de reformar la organización de los monasterios que se vacían.
Un año. Ese es el plazo que ha dado el Papa Francisco para que todos los monasterios se fusionen, es decir, se estructuren en una organización común que estará dirigida por una “presidenta federal”, que será co visitadora de los conventos y tendrá un papel relevante en temas de formación u organización de los monasterios, entre otras funciones.
Así, el Vaticano trata de reformar la organización de los monasterios que se vacían. La orden (dirigida a la vida monástica femenina) llegó en el año 2016 con la constitución de la norma Vultum dei Quaerere que este año ha dado un paso más con la publicación de Cor Orans, un escrito que aclara algunas lagunas legislativas de la ley así como los procedimientos para ejecutarla.

Los conventos con menos de 5 monjas serán cerrados.
La nueva orden obliga a todos los monasterios a federarse de forma que compartan una misma estructura. Las federaciones no se configurarán atendiendo a un criterio geográfico aunque la norma establece que los conventos no “deberán estar demasiado distantes entre sí”.

Francisco autorizó a las monjas de clausura a usar las redes sociales pueden acceder y utilizar medios electrónicos.
Las federaciones unen pues a conventos de la misma congregación, aquellos que comparten “un mismo carisma” para que “no permanezcan aislados” y “se presten ayuda fraterna”.
La orden del Papa establece que los monasterios que cuenten con menos de cinco “profesas con votos solemnes” tendrán una única opción: afiliarse a otros monasterios y trasladarse ante el cierre del convento. Lo que no podrán, en ningún caso, es seguir por libre con un grupo tan reducido.

Sor Teresita, una monja que murió a los 105 años de edad, de los que 86 los pasó de clausura en el convento de Buenafuente del Sistal, Guadalajara, España (EFE).
Y según la misma orden del Papa, las congregaciones que no estén unidas en una institución común cuando finalice el plazo (mayo de 2019) serán vinculadas por el Vaticano a una federación.
Cor Orans supondrá un antes y un después para muchos conventos que atraviesan tiempos muy difíciles al no existir cambio generacional ni suficientes recursos para mantener los monasterios.
Este contenido no está abierto a comentarios

