Un árbitro se retiró del fútbol y sorprendió a todos con un beso a su esposa en plena cancha
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Javier Uziga cerró su etapa como árbitro asistente dentro del campo de juego durante el encuentro entre Gimnasia de La Plata y Belgrano. Tras el pitazo final, corrió a abrazar y besar a su esposa, Mariana De Almeida, quien también se desempeña como jueza de línea.
El árbitro asistente Javier Uziga protagonizó una emotiva despedida del fútbol argentino al finalizar su último partido dentro de una cancha. Después de más de dos décadas de trayectoria, el juez de línea decidió cerrar esta etapa de su carrera con un gesto especial: corrió hacia su esposa, Mariana De Almeida, también árbitra, y la besó frente a las cámaras.
El momento ocurrió el jueves en el estadio Juan Carmelo Zerillo, durante el encuentro en el que Gimnasia y Esgrima La Plata derrotó 2-1 a Belgrano de Córdoba por la fecha 16 del Torneo Clausura.
Cuando el árbitro principal marcó el final del partido, Uziga se dirigió hacia uno de los costados del campo de juego, donde lo esperaba su pareja. Ambos se fundieron en un abrazo y se dieron un beso que rápidamente comenzó a circular por las redes sociales.
Una historia de amor que nació en el arbitraje
Javier Uziga y Mariana De Almeida comenzaron su relación en 2007, cuando ella daba sus primeros pasos como árbitra y él ya trabajaba profesionalmente.
Desde entonces, compartieron una vida atravesada por el fútbol, las designaciones arbitrales y los desafíos de una profesión que exige preparación y dedicación.
En 2011 contrajeron matrimonio y continuaron acompañándose durante sus respectivas carreras.
En una entrevista con el sitio oficial de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), De Almeida había contado cómo era compartir la misma profesión con su esposo.
“Nos apoyamos, ayudamos y entendemos, aunque hemos llegado a irnos a dormir enojados por no ponernos de acuerdo en alguna jugada”, reconoció entre risas.
La declaración refleja la particular dinámica de una pareja que construyó su relación mientras ambos desarrollaban sus carreras dentro del arbitraje.
La extensa trayectoria de Javier Uziga
Uziga comenzó su formación arbitral en 1998, dentro de la Asociación Argentina de Árbitros.
En 2007 ingresó a la AFA y al año siguiente debutó como árbitro asistente en la Primera División del fútbol argentino.
A lo largo de su carrera participó en partidos de gran relevancia, incluidos Superclásicos, encuentros internacionales de Copa Libertadores y compromisos de Eliminatorias mundialistas.
También integró la terna arbitral de la recordada Promoción entre River Plate y Belgrano en 2011, que terminó con el descenso del conjunto de Núñez a la Primera Nacional.
Otro de los encuentros destacados de su trayectoria fue la final de la Copa Argentina de 2015 entre Boca Juniors y Rosario Central.
Aunque el partido ante Gimnasia marcó su despedida del trabajo dentro del campo de juego, Uziga continuará vinculado al arbitraje desde las cabinas del VAR.
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Mariana De Almeida, una referente del arbitraje femenino
La esposa de Uziga también construyó una importante trayectoria dentro del fútbol argentino e internacional.
Mariana De Almeida fue la primera mujer en integrar una terna arbitral de la Copa Libertadores masculina, durante el encuentro entre Racing y Nacional de Montevideo.
Además, participó de competencias internacionales como los Mundiales femeninos de Canadá 2015 y Francia 2019, el Mundial Sub-20 de Japón 2012 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
También formó parte de un Mundial de Clubes masculino, consolidando su recorrido como una de las árbitras asistentes argentinas con experiencia internacional.
Su presencia en el último partido de su esposo convirtió la despedida en un momento especialmente significativo para ambos.
El mensaje que publicó antes de su último partido
Horas antes de ingresar al campo de juego, Javier Uziga había compartido en Instagram un mensaje para anticipar el final de su carrera como árbitro asistente.
En la publicación agradeció a las personas que lo acompañaron durante todos estos años, incluidos sus familiares, amigos, compañeros, jugadores y dirigentes.
También dedicó unas palabras especiales a sus padres, recordando a su madre por acompañarlo en cada logro y a su padre, fallecido, por permanecer presente en sus recuerdos.
El mensaje dejó en evidencia la emoción con la que afrontaba su última designación.
Finalmente, después del triunfo de Gimnasia, la despedida terminó con un beso a Mariana De Almeida, una imagen que quedó registrada por las cámaras y que se convirtió en el momento más recordado de su último encuentro sobre el césped.

