UN ARGENTINO SIN PAPELES ESTÁ PRESO EN TENERIFE
El argentino Carlos Alberto Jarpa, de 33 años, lleva 13 días detenido en el Centro de Internación para Extranjeros de Hoya Fría, en Tenerife, mientras se tramita su expulsión de España por carecer de permisos de trabajo y residencia. “Jamás pensé que me iba a encontrar en esta situación, encerrado por el delito de querer trabajar para mantener a mi mujer y mi hijito de tres años y tratar de vivir en paz en España”, explicó Carlos Alberto a Clarín, con su voz entrecortada por la emoción.
Las autoridades de Tenerife y la Brigada de Extranjería se destacan por su severa persecución de los inmigrantes “sin papeles”, pese a que el nuevo gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero se ha comprometido a tratar de integrar a los extranjeros en situación irregular.
“Hasta ahora no vemos ningún cambio de actitud respecto del gobierno de José María Aznar, porque continua una fuerte represión contra los inmigrantes. Además, aquí, los argentinos somos tratados con una severidad que no tiene equivalente en el resto de España”, explicó a Clarín un argentino que tiene decretada la orden de expulsión en Tenerife y pidió no ser identificado por temor a represalias.
Este corresponsal informó ampliamente del caso de dos argentinos, Mauricio Germán Martínez Vulcano y Pablo Omar Luna, quienes estuvieron 25 días privados de su libertad en el Centro de Hoya Fría. Se salvaron de la deportación gracias a que un juez ordenó la suspensión de la medida, pero las autoridades han renovado ante la Justicia el pedido para expulsarlos de España.
Y en una situación todavía más grave se encontró nuestro compatriota Héctor Ramón Yerden, quien el lunes fue detenido en la comisaría del aeropuerto sur de Tenerife. Allí se le comunicó que salía deportado en un avión que partía ayer a las cinco de la mañana. Al filo de la expulsión, un juez también frenó la medida.
El caso de Jarpa, que recién tomó trascendencia pública ayer, marca la dureza con que se siguen manejando las autoridades de Tenerife, más allá de las promesas de “integración”. “El 22 de abril pasado. cuando salía de la casa que comparto con mi mujer Elena y mi hijo Elías, aparecieron unos inspectores que me pidieron los papeles. Después me llevaron detenido a la comisaría de La Laguna y al día siguiente me condujeron hasta el Centro de Internación para Extranjeros de Hoya Fría”, explicó Jarpa.
Hace tres años que Carlos Alberto y su familia llegaron a Tenerife. Se empadronaron en el Ayuntamiento donde vivían y alquilaron con toda regularidad un departamento para vivir. “Me ganaba la vida honradamente, trabajando como albañil en obras de reforma. Hice una gestión para tramitar los permisos de trabajo y empleo, pero en septiembre pasado me rechazaron la solicitud y me dieron quince días para volver a la Argentina. Con mi mujer decidimos seguir porque sólo queremos trabajar y vivir en paz como han hecho millones de españoles en nuestro país. Me acuerdo de haber leído que no hay centros de internación para españoles en Argentina. Nosotros nunca los tratamos así, todo lo contrario”, añadió.
Carlos Alberto sostiene que su situación es “increíblemente injusta”. “Extraño muchísimo a mi familia, sobre todo por las noches que son interminables. Pero no me puedo quejar ni del trato ni de la comida. Estaba trabajando muy bien, y ahora me siento inútil, sin nada que hacer en todo el día. Pienso también en nuestras familias, que deben estar angustiadas, pero quiero que sepan que estoy bien y que espero que esto termine cuanto antes. Lo único que pido es poder trabajar y tener permiso para vivir sin la angustia de la ilegalidad”, concluyó.
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