UN ATENTANDO SUICIDA DEJA AL MENOS 45 MUERTOS EN IRAK
Unas 50 personas murieron y otras 100 resultaron heridas a raíz de una explosión que se produjo frente a un centro de reclutamiento de la Policía de Erbil, una ciudad del Kurdistán iraquí a 350 kilómetros al norte de Bagdad.
El atentado fue tan brutal que las autoridades aún no han logrado determinar el número final de víctimas.
El gobernador de esta provincia, Nozad Hadi, confirmó por la mañana la muerte de 46 personas – 39 de ellas reclutas-, mientras que el jefe de la Marina estadounidense, James Drake, indicó que eran 50 los fallecidos y 100 los heridos.
Sin embargo, la televisión estatal iraquí y el canal Al-Arabiya dieron cifras aún más elevadas: 60 muertos y 150 heridos.
Drake también informó que había reportes contradictorios sobre la causa de la detonación: uno culpaba a un peatón con explosivos ocultos, mientras que otro adjudicaba el hecho a un vehículo cargado con una bomba.
El ataque se produjo en momentos en que muchos civiles presentaban su solicitud de trabajo para integrarse a la Policía iraquí en el centro de reclutamiento, ubicado en un edificio de dos pisos de un vecindario residencial de clase alta donde también hay un hotel Sheraton.
En un principio, el agente Shwan Mohamed dijo que el hombre con los explosivos los había detonado dentro del centro, pero luego, el capitán de Policía Othman Aziz señaló que el atacante se inmoló frente al edificio, debido a las fuertes medidas de seguridad.
Al menos siete automóviles estacionados en los alrededores quedaron destruidos por la explosión y varios edificios cercanos quedaron muy dañados.
Ambulancias y taxis llegaron al lugar para trasladar a los heridos a varios hospitales. Los centros de salud enseguida se vieron abarrotados y fue necesario en un de ellos utilizar un altavoz para informar a los parientes los nombres y números de habitación de las víctimas.
Haura Mohamed, de 37 años, dijo que acababa de dejar a su hermano Ahmed, de 32, en el centro para que solicitara empleo y se alejó conduciendo cuando se produjo la explosión. Cuando Haura volvió a toda prisa, halló a su hermano tirado en la calle, sangrando e inconsciente. Pero pronto Ahmed comenzó a dar señales de vida.
”Cargué a mi hermano en los hombros y lo llevé a un hospital cercano”, dijo Haura. El ataque en Erbil ocurre un día después de la jura del Gabinete del primer ministro Ibrahim Al Jaafari, el primer gobierno democrático en la historia del país.
El atentado es el más mortífero en Irak desde el 28 de febrero pasado, cuando 110 personas murieron y 133 resultaron heridas en un ataque suicida con coche bomba frente a otro centro de reclutamiento policial y militar en Hillah, al sur de Bagdad.
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