UN AVIÓN EGIPCIO SE ESTRELLÓ EN EL MAR ROJO: 140 MUERTOS
Un avión charter egipcio con 148 pasajeros a bordo, entre los que había 135 turistas franceses y 13 tripulantes egipcios, cayó esta madrugada al Mar Rojo poco después de haber despegado de la localidad turística de Charm el Cheij y no hubo sobrevivientes.
El avión, un Boeing 737 de la empresa Flash Air, desapareció de las pantallas de radar del aeropuerto de El Cairo a las 4 de la madrugada local –a las 2.40 de Argentina- unos minutos después de su despegue del aeropuerto de Charm el Cheij, informó la Autoridad de la aviación civil egipcia.
“Todas las personas que se encontraban a bordo del avión están muertas”, dijo Osama Al Sayed, responsable de la compañía privada egipcia.
Las autoridades del aeropuerto indicaron que efectivos de la marina y del ejército egipcio dirigen las operaciones de búsqueda de cuerpos. En tanto, la agencia de noticias egipcia MENA indicó que hasta el momento sólo se rescató un cadáver del mar.
“Después de cinco horas de búsqueda no se ha encontrado ningún superviviente y solamente se ha encontrado un trozo del avión”, agregó Sayed.
La televisión egipcia informó que el avión había llegado a las 3.30, procedente de Venecia, transportando turistas italianos. Y una hora más tarde despegó de Charm el Cheij con turistas franceses.
“Tenía que efectuar una breve escala en el aeropuerto de El Cairo para repostar antes de dirigirse al aeropuerto parisiense de Charles de Gaulle”, precisó la agencia. Pero nunca llegó a destino. El avión cayó al mar en el estrecho de Tirán, entre la Península del Sinaí y Arabia Saudita, donde las aguas tienen una profundidad superior a los 1.000 metros.
Este accidente se produce sólo unos días después de que un accidente similar ocurriera en el pequeño estado africano de Benín, cuando un Boeing de la compañía UTA, se estrelló al despegar del aeropuerto de la capital Cotonú, dejando un saldo de 139 muertos.
También coincide con la cancelación en los últimos días de por lo menos una docena de vuelos procedentes de Francia, Gran Bretaña y México a Estados Unidos.
Es que Washington y Londres intensificaron la vigilancia durante las fiestas de Navidad y Fin de Año por temor a un ataque terrorista similar a los del 11 de septiembre.
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